Un nuevo estudio sugiere que el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en la infancia podría estar relacionado con una peor salud física décadas después, durante la mediana edad.
La investigación, publicada el 21 de enero en JAMA Network Open, encontró que las personas que presentaban rasgos de TDAH a los 10 años tenían más probabilidades de desarrollar enfermedades crónicas y discapacidad a los 46 años.
Entre los problemas de salud asociados se mencionan asma, migrañas, dolor de espalda, cáncer, epilepsia, problemas auditivos, trastornos gastrointestinales, enfermedades renales y diabetes.
Te puede interesar leer: ¿Funcionan los tests genéticos para bajar de peso? La motivación supera a los genes
“Hemos añadido a la preocupante base de evidencia que las personas con TDAH tienen más probabilidades de experimentar una peor salud que la media a lo largo de su vida”, afirmó el investigador principal Joshua Stott, profesor de psicología del envejecimiento y clínica en University College London (UCL).
Stott explicó que, aunque las personas con TDAH pueden prosperar con el apoyo adecuado, este suele ser insuficiente debido a la falta de servicios personalizados y al subdiagnóstico, especialmente en adultos de mediana edad o mayores.
Cómo se realizó el estudio
Los investigadores analizaron datos de casi 11.000 participantes de un proyecto británico de seguimiento de salud a largo plazo que comenzó en 1970. Para estimar el TDAH infantil, se utilizaron cuestionarios de conducta completados por padres y docentes cuando los participantes tenían 10 años, y luego se evaluó su estado de salud en la adultez.
Más problemas físicos y discapacidad
Según los resultados, quienes tuvieron puntuaciones altas de TDAH en la infancia presentaron un 14% más de probabilidades de tener dos o más problemas de salud física en la adultez.
En cifras generales, el 42% de las personas con alta puntuación de TDAH infantil desarrolló dos o más enfermedades en la mediana edad, frente al 37% de quienes tuvieron puntuaciones más bajas.
Además, el TDAH infantil se relacionó con mayor riesgo de discapacidad en la mediana edad, entendida como dificultades para trabajar o realizar actividades diarias debido a mala salud física.
La asociación pareció ser más fuerte en mujeres que en hombres.
Factores que podrían explicar la relación
El estudio indica que estos resultados podrían explicarse parcialmente por una mayor presencia de problemas de salud mental, exceso de peso y tabaquismo entre personas con TDAH. También se recuerda que investigaciones previas han señalado que este grupo puede enfrentar más estrés, exclusión social y retrasos en recibir atención médica.
“Todo esto se alinea con que el TDAH dificulta el control de impulsos y aumenta la necesidad de gratificación inmediata”, explicó Stott.
Llamado a mejorar el apoyo y la prevención
La investigadora principal Amber John, profesora de psicología en la Universidad de Liverpool, resaltó que las personas con TDAH son diversas y que la mayoría puede llevar vidas largas y saludables, pero muchas enfrentan barreras para recibir diagnóstico y apoyo oportuno.
John instó a que las autoridades de salud pública adapten estrategias para este grupo, haciendo más accesibles los programas de cribado, seguimiento médico y atención continua.
Más información: Los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.) ofrecen recursos y orientación sobre el TDAH.