Santo Domingo.- Cirujanos ortopedistas, pediatras, ginecólogos y otros especialistas, así como dos farmacéuticos, figuran entre las personas apresadas durante los allanamientos realizados por la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA) contra profesionales de la salud y centros médicos vinculados al denominado caso SeNaSa 2.0-A, segunda etapa de una investigación sobre presuntas estructuras que habrían utilizado al Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) para desviar recursos públicos mediante diferentes mecanismos.
Esto, según declaraciones ofrecidas por los abogados que acudieron a representar a los arrestados durante los operativos.
Entre los apresados se encuentra Juan Gabriel Rodríguez Revelo, exsubdirector del Hospital Darío Contreras, así también el doctor Puriel.
Suman 28 las personas apresadas como parte de la investigación contra la estructura de corrupción administrativa denominada Operación Cobra 2.0-A, con el propósito de procesar al entramado de corrupción integrado por ex empleados del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa), médicos y otras personas que se dedicaban a estafar al Estado, al defraudar a la Administradora de Riesgos de Salud (ARS) pública con miles de millones de pesos.
Los equipos de fiscales han practicado 37 allanamientos en el Distrito Nacional, la provincia Santo Domingo, Santiago, Cotuí y La Vega, explicó el procurador adjunto Wilson Camacho, director general de Persecución del Ministerio Público, al reafirmar la postura de la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, para enfrentar la corrupción y la criminalidad organizada.
Camacho adelantó que al menos 28 personas fueron arrestadas como parte del caso, que inició en su primera etapa con la Operación Cobra, para desmantelar una estructura de corrupción administrativa que se aprovechó del SeNaSa para sustraer fondos públicos en perjuicio de sus afiliados.
Explicó que en la operación trabajan los equipos de fiscales de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA), bajo la dirección de la procuradora de corte Mirna Ortiz, así como de otras unidades del Ministerio Público.
En la operación participan 45 fiscales, 200 agentes de la Policía Nacional y 16 miembros de la Unidad de Investigaciones Criminales. En la investigación también participó la Dirección Nacional de Investigación (DNI), bajo la dirección del Ministerio Público.
Las unidades del Ministerio Público han ocupado bienes, dinero en efectivo, vehículos y armas de fuego como parte de la operación, que tiene entre sus objetivos procesar a médicos que, además de violar el Código Penal y amenazar los servicios de salud dirigidos a sectores vulnerables, incluso afectaron a sus propios colegas que actúan ceñidos a la ética profesional y apegados a las leyes vigentes.
El proceso penal
En la primera etapa, el Ministerio Público arrestó a Santiago Marcelo F. Hazim Albainy, exdirector del SeNaSa y señalado como cabecilla del entramado de corrupción.
También fueron procesados Gustavo Enrique Messina Cruz, Francisco Iván Minaya Pérez, Germán Rafael Robles Quiñones, Rafael Luis Martínez Hazim y Ramón Alan Speakler Mateo.
El pasado 5 de agosto, el Séptimo Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional ratificó nuevamente la prisión preventiva de 18 meses impuesta a Hazim Albainy y a los demás procesados. Asimismo, Ada Ledesma Ubiera cumple la misma medida en arresto domiciliario, luego de que se le variara la coerción por asuntos de salud el pasado 16 de julio.
El proceso judicial también se sigue contra los imputados Cinty Acosta Sención, Heidi Mariela Pineda Perdomo y Eduardo Read Estrella, a quienes el pasado mes de diciembre también les fueron impuestas medidas de coerción consistentes en arresto domiciliario, garantías económicas e impedimento de salida del país.
Por el caso también es procesado Ángel Luis Guzmán Vásquez, a quien el pasado 30 de julio el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional le ratificó la prisión preventiva de 18 meses que le fue impuesta el pasado mes de mayo.
El entramado criminal fue desmantelado con la Operación Cobra, tras lo cual el Ministerio Público inició la judicialización del caso en busca de sanciones penales y del decomiso del dinero presuntamente sustraído al patrimonio público.
Con sus actuaciones, los procesados afectaron a los afiliados al SeNaSa, al defraudar a esa Administradora de Riesgos de Salud (ARS) pública con miles de millones de pesos.
Al grupo se le imputan cargos de coalición de funcionarios, prevaricación, asociación de malhechores, cobro de soborno, estafa contra el Estado dominicano, desfalco, falsificación, uso de documentos falsos y lavado de activos.
En el transcurso de la investigación, el Ministerio Público ha podido recabar evidencias de soborno a gran escala, adulteración de estados financieros y programas especiales sin sustento jurídico, utilizados para distraer fondos mediante maniobras fraudulentas.
El órgano acusador indicó que se trata de un esquema de corrupción sistemático instalado por el director ejecutivo del SeNaSa, en coalición con funcionarios de esa ARS y con la participación, en asociación criminal, de prestadores de servicios de salud, en perjuicio del Estado dominicano.
Operación Onco14
Como parte de las líneas de investigación que sigue el proceso, el Ministerio Público también puso en marcha el pasado mes de junio la Operación Onco14, que llevó al arresto de tres personas por formar parte de la estructura que abusó del Patronato Cibaeño Contra el Cáncer para enriquecerse mediante maniobras fraudulentas que afectaron al Instituto Oncológico Regional del Cibao (IORC), a pacientes afectados por el cáncer y al SeNaSa.
Por el caso fueron arrestados Héctor Antonio Lora Cruceta, expresidente del Consejo de la asociación sin fines de lucro (ASFL) Patronato Cibaeño Contra el Cáncer y miembro de la junta directiva del IORC; su esposa, Luisa Yasiris Guzmán, presidenta de la Fundación Tócate RD-Casa de Acogida; así como su exesposa, Dilcia Isabel Vargas Sánchez, quien se divorció del imputado en 2014 y ocupó la vicepresidencia y, a la vez, fungió como auditora interna y externa del patronato que administra el Instituto Oncológico Regional del Cibao cuando el imputado era presidente de la citada ASFL.
Posteriormente, se procedió con su sometimiento a la justicia en el distrito judicial de Santiago. El caso fue declarado complejo y fueron enviados a prisión Lora Cruceta y su esposa Guzmán, mientras que su exesposa Vargas Sánchez cumple arresto domiciliario.
Los imputados y las razones sociales Vargas Lora & Asociados, hoy Vargas Guzmán Accounting Center, y la Fundación Tócate RD-Casa de Acogida sustrajeron los fondos mediante distintos mecanismos fraudulentos.
La investigación aborda hechos delictivos como el fraude clínico y farmacéutico mediante el cambio de indicaciones médicas, uso de sellos médicos falsos, doble facturación al SeNaSa y entrega incompleta de medicamentos.
Además, contempla la prohibición de donaciones gratuitas de medicamentos, la venta de medicamentos donados, el contrabando con exoneraciones fiscales y el tráfico con sustancias controladas.
Asimismo, se investiga la utilización de habitaciones del oncológico para realizar cirugías estéticas, gastos de representación ilegítimos y reembolsos fraudulentos de gastos en viajes y hoteles, así como sabotaje digital, robo de archivos y lavado de activos.
Según la investigación, los procesados sobornaron a distribuidoras de medicamentos y crearon la Fundación Tócate, con la cual distraían fondos y cobraban al SeNaSa por servicios y medicamentos no suministrados a pacientes del Oncológico de Santiago.
Otro de los mecanismos para la distracción de fondos del Patronato, según el órgano investigador, fue la autoasignación de salarios, viáticos y otros beneficios que no corresponden al personal que labora en este tipo de entidades.
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