Ministro de Industria y Comercio advierte que subsidios a combustibles no podrán sostenerse a largo plazo
El conflicto en Medio Oriente podría alterar los precios del petróleo y presionar los subsidios
Santo Domingo.– La escalada del conflicto en Medio Oriente y su impacto en los mercados energéticos internacionales mantiene en alerta al Gobierno dominicano, que asegura estar monitoreando minuto a minuto el desarrollo de la crisis y evaluando posibles medidas para proteger la economía nacional.
El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, aseguró que, aunque todavía es temprano para anunciar decisiones concretas, el Estado dominicano dispone de herramientas económicas y presupuestarias que permiten enfrentar el impacto inicial del alza de los combustibles.
Según explicó el funcionario en el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio, el Gobierno ha destinado recursos significativos para subsidiar los hidrocarburos en las primeras semanas del conflicto, evitando que el aumento internacional del petróleo golpee de inmediato a los sectores más vulnerables del país.
“Lo primero que quiero decir es que el Gobierno dominicano está monitoreando minuto por minuto la crisis de Medio Oriente. Todavía es muy temprano para anunciar medidas, porque estas tienen que estudiarse, ponderarse y consensuarse con los sectores productivos”, expresó.
Subsidio actual no es sostenible a largo plazo
Pese a las medidas adoptadas para mitigar el impacto inmediato de la crisis energética, el ministro reconoció que el esquema actual de subsidios no puede mantenerse indefinidamente si los precios internacionales continúan aumentando.
“El esquema actual de subsidio no es sostenible a largo plazo, eso tenemos que entenderlo con claridad”, afirmó.

Según explicó, el ritmo de gasto actual refleja la magnitud del desafío económico.
“Estamos hablando de 1,700 millones de pesos en dos semanas. Eso es un ritmo verdaderamente agresivo. Si se mantiene ese nivel de gasto, evidentemente habrá que hacer ajustes”, señaló.
El ministro explicó que el presupuesto contempla alrededor de 12,000 millones de pesos para subsidios, por lo que la duración del conflicto será determinante para definir nuevas decisiones económicas.
“Si tú tienes 12,000 millones y gastas más de mil millones cada dos semanas, es una ecuación simple entender que habrá que hacer ajustes si la situación se prolonga”, indicó.
Posible alza del petróleo genera preocupación
En medio de la tensión global, algunos analistas han advertido sobre la posibilidad de que el precio del petróleo alcance niveles históricos, incluso hasta 200 dólares por barril, lo que tendría fuertes repercusiones para las economías importadoras de energía.
Sin embargo, el ministro evitó especular sobre ese escenario.
“La República Dominicana no produce petróleo ni determina el precio del petróleo. Eso hay que tenerlo claro”, explicó.

Añadió que, independientemente del comportamiento del mercado internacional, el objetivo del Gobierno será minimizar el impacto en la población.
Sanz Lovatón afirma que RD mantiene abastecimiento seguro pese a tensión en Medio Oriente
“Lo que sí puede hacer la República Dominicana es lograr que le afecte lo menos posible a sus poblaciones más vulnerables. Ese es el trabajo del subsidio y del Gobierno”, sostuvo.
Subsidios para amortiguar el impacto inmediato
El titular del Ministerio de Industria y Comercio explicó que el presupuesto nacional ya contemplaba recursos importantes para amortiguar posibles crisis energéticas, lo que ha permitido reaccionar con rapidez frente a la actual coyuntura.
En ese sentido, informó que el Estado dominicano ha invertido cerca de 1,700 millones de pesos en subsidios a los combustibles en apenas dos semanas, una cifra que busca evitar un aumento abrupto en los precios.
“Nosotros tenemos presupuestados más de 12,000 millones de pesos para el tema del subsidio de los hidrocarburos. Gracias a esa previsión, en estas primeras dos semanas del conflicto ya hemos invertido para que los sectores más necesitados de la población dominicana no se vean afectados inmediatamente”, explicó.
Sanz Lovatón subrayó que si el Gobierno no hubiera previsto esos recursos en el presupuesto, el país habría tenido que reaccionar con medidas inmediatas mucho más drásticas.
“Si no hubiéramos tenido esa provisión y ese ahorro, hubiéramos tenido que actuar inmediatamente con medidas más fuertes”, agregó.
La guerra como “causa de fuerza mayor”
Durante sus declaraciones, el ministro insistió en que el conflicto internacional debe ser entendido como una situación extraordinaria que altera las reglas normales del comercio y la economía mundial.
“Esto es una causa de fuerza mayor. ¿Qué es una causa de fuerza mayor? Algo que altera completamente las condiciones en las cuales funciona un comercio o una economía”, señaló.
En ese contexto, indicó que las consecuencias económicas de la guerra aún son difíciles de prever, ya que todo dependerá de la duración y la intensidad del conflicto.

“Las consecuencias financieras de esta guerra, quien quiera predecirlas hoy está especulando. No sabemos si la guerra va a durar dos semanas, dos meses o dos años”, dijo.
Reservas internacionales y estabilidad económica
El funcionario también destacó que la economía dominicana cuenta con bases sólidas que permitirán enfrentar posibles turbulencias internacionales.
Entre los elementos que citó se encuentran el crecimiento económico sostenido del país, la inversión extranjera directa y el nivel histórico de reservas internacionales.
“Tenemos las reservas internacionales del Banco Central más altas de toda nuestra historia, por encima de los 16,000 millones de dólares. Eso nos da tranquilidad, seguridad y serenidad”, afirmó.
Además, destacó que el país cuenta con contratos a largo plazo para el abastecimiento de combustibles y otros insumos estratégicos, lo que reduce el riesgo de interrupciones inmediatas.
“Nuestra cadena de abastecimiento no está en un riesgo inmediato. Los importadores de combustibles tienen contratos a largo plazo y los insumos del sector eléctrico están contratados para todo el 2026”, explicó.
Experiencia previa frente a crisis internacionales
Sanz Lovatón recordó que el país ya ha enfrentado situaciones internacionales complejas en los últimos años, como la pandemia de COVID-19 y el impacto económico de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Según indicó, esas experiencias han fortalecido la capacidad de respuesta del Estado dominicano ante crisis globales.
“El mundo fue sorprendido por la guerra entre Rusia y Ucrania, que paralizó gran parte de la economía europea, y nosotros lo sorteamos sin sobresaltos”, dijo.
El funcionario también destacó el papel del presidente Luis Abinader en la toma de decisiones durante momentos de crisis.
“Antes de viajar a Chile estuvimos con el presidente hasta altas horas de la noche modelando diferentes escenarios. La situación es de cuidado y de mucha atención”, explicó.
Llamado a la unidad nacional
El ministro hizo un llamado a la unidad entre el Gobierno, los sectores productivos y la sociedad dominicana para enfrentar las consecuencias de la crisis internacional.
“Si esta crisis afecta al mundo, no va a afectar solo al Gobierno o a un sector. Nos va a afectar a todos”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que el país debe actuar con responsabilidad y coordinación para enfrentar cualquier escenario económico adverso.
“Situaciones externas difíciles requieren unidad interna en la República Dominicana”, expresó.
Preparación ante un escenario incierto
Aunque la evolución del conflicto internacional sigue siendo incierta, el Gobierno insiste en que la planificación económica permitirá reaccionar ante cualquier cambio en el mercado energético.
“El mensaje que queremos enviar a los mercados, a los actores económicos y a la población es que la República Dominicana está preparada”, afirmó el ministro.
Añadió que el país cuenta con herramientas financieras, reservas internacionales y capacidad productiva para enfrentar eventuales ajustes.
“Lo que sea que termine pasando encontrará al Gobierno dominicano protegiendo a las poblaciones más vulnerables y trabajando con el sector privado para enfrentar la situación”.
