Soñar no cuesta nada

Juan Mercado
Juan Mercado

La naciente fiebre existente por el fútbol en el país hace que muchos empiecen a soñar que pueden ser una amenaza para el béisbol.
Quizás de entrada, se puede pensar que quienes lo vaticinan están muy alejados de la realidad, debido a que la Liga Profesional de Fútbol que apenas comienza y lo hizo con una desorganización tremenda, donde ni siquiera se conocen los jugadores, porque no tienen ninguna estelaridad.

No se puede obviar que aún así los estadios recibieron un gran apoyo de los fanáticos.

En algún momento los supervisores de la FIFA, jerarcas del fútbol mundial, intervendrán y ayudarán en la organización, ya que están comprometidos y con algún objetivo están aportando al país este año US$1.3 millones.

En realidad no se sabe a ciencia cierta hasta dónde el fútbol amenace la supremacía del béisbol en el país, sin embargo, las tantas trabas para firmar a los prospectos dominicanos que está poniendo el comisionado de las Grandes Ligas, Rob Manfred, podría hacer que las cosas cambien notablemente.

Fíjense en el ejemplo de Puerto Rico, que luego que las Grandes Ligas impusieron el draft y el béisbol fue desplazado por el baloncesto. El fútbol puede ser un buen refugio para los jóvenes del país si Manfred cumple su objetivo de imponer el draft.