Somos un país “muy especial”

Las esperanza que albergaban muchos de que se construyera, o por lo menos se remodelara el estadio de béisbol en la capital, es un sueño que las próximas generaciones no verán materializado, por diversas razones.

Lo primero es que, los principales beneficiarios de esa instalación no quieren ni siquiera rascarse los bolsillo para que la misma esté en estado óptimo.

Incluso, han sido los mismos ejecutivos los que en varias oportunidades han expresado la necesidad de mejorarla en todos los aspectos.

Los que sueñan con una posible visita de equipos de Grandes Ligas se quedarán así, soñando, pero les dará pesadillas, porque nadie está en disposición de hacer esa inversión.

Imagino que, como ya es costumbre, los que sacan provecho económico del estadio podrían estar a la espera de una decisión política, que en un momento determinado el gobierno lo considere conveniente por diversas causas.

Mientras eso ocurre con el Quisqueya, nadie aboga por la reparación del estadio de La Normal, que se ha convertido en una pocilga, un retrete de mala muerte, una verdadera vergüenza nacional, de la que nadie se hace mínimamente responsable.

Estoy seguro que en muy pocos países del mundo, una instalación deportiva con la historia de La Normal, y lo que significa para el principal deporte nacional, la dejan llegar a un estado deterioro de esa magnitud.

Pero definitivamente, eso no le importa a nadie, ni siquiera a los que se están beneficiando de ese “cascarón de mala muerte”, en que han dejado que se convierta esa instalación.

Por eso es que no se equivocó ni un “chin chin” quien proclamó que República Dominicana es un “país muy especial”.

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Sobre el autor

Hugo López Morrobel

Hugo López Morrobel es un destacado periodista deportivo dominicano que, aunque inició su formación en Ingeniería Electromecánica en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, encontró su verdadera vocación en el periodismo. Su carrera come...