Solo no es posible ganar
Por mucho que rinda un jugador en un equipo, no es posible obtener el triunfo si la contribución de los demás es muy pobre
Ese es el caso de los Cavaliers en esta serie final de la NBA ante los Warriors.
LeBron James ha hecho de todo en forma espectacular, pero solo no puede con una maquinaria que tiene su engranaje aceitado.
James tiene razón cuando dice a boca llena que es el mejor del mundo, eso nadie lo puede negar, pero de ahí a lograr triunfos es una misión bastante difícil, si los demás del quinteto no están en capacidad de apoyar su trabajo.
Esa es la diferencia que ha encontrado en Cleveland con relación a su estancia en los Heats de Miami, donde siempre contó con la contribución permanente de Dwyane Wade y Chris Bosh, y por eso se hicieron casi invencibles.
Con los Cavs, las lesiones de Kevin Love y Kyrie Irving han sido fatales en las aspiraciones de obtener un título.
Con la serie 3-2 sus aspiraciones son más remotas, aunque hoy tendrán la ventaja de la casa.
Estas finales de la NBA son una demostración más que fehaciente de que LeBron, aunque es un “matatán”, no puede solo con unos Warriors que tienen una cohesión mortal.
