Miércoles, 20 de marzo, 2019 | 6:52 am

Solicitud a Mediación: “me quieren negar el derecho de padre”



Un ciudadano me hizo saber vía las redes sociales de la Columna Conflictos y Mediaciones, que requería asistencia sobre una situación por la que estaba atravesando con la futura madre de su hijo. Con el título arriba citado, la persona me contactó y explicó una realidad que le pasa a padres en conflictos.

Indicó que sostuvo una unión de hecho con su expareja y que la misma le tenía mecanismos para alejarlo del embarazo del que sería su primer hijo o hija.

Decía que estaba dispuesto a cederle a la señora todos los recursos que la misma solicitara en ese proceso, tanto en la adquisición de medicinas, ropas para ella y la futura criatura.

Además, agregaba el ciudadano preocupado, que la misma no le permitía realizarle llamadas para estar al tanto de ella y del embarazo.

Decía que hasta la familia de ella intervenían con acciones violentas en su contra para impedirle asumir los compromisos que este entendía tenia con la señora.

Expresaba sus inquietudes ya que concebía que la señora necesitaba orientaciones en relación a esas situaciones conflictivas y prefería realizar esas diligencias antes de que naciera el infante.

Narró que la futura madre le había escrito por whatsapp indicándole que si continuaba fastidiando su existencia, se realizaría un acto de aborto para eliminar para siempre la relación entre ellos.

Continuaba explicando muy vehemente, la disposición de asumir el compromiso de padre y es posible llegar a una mediación para buscar un acuerdo en donde se compromete ambos a asumir responsabilidades como adultos.

Deseo que siempre en su mensaje, la prevalencia del embarazo por encima de las diferencias de criterios de ambos, con el objetivo de garantizarle a la criatura su concepción como lo estable las sagradas escrituras, la Biblia.

Destacó el desespera futuro padre, su preocupación, ya que ese embarazo significaba para él, el primogénito/a de ambos. Porque según este, la señora no tenía infantes. Entendió el hombre preocupado, que con esa acción ha sufrido daños emocionales; dados las diferencias de adultos.

Subrayo como desahogo, no tener que proceder ante instancias judiciales con profesionales del derecho, para reclamar lo que este entiende es su deber como padre que trata de buscar salidas armoniosas.

Recordaba en sus aportes, que su futuro hijo o hija tiene derechos contemplados en el Código de Niños, Niñas y Adolescentes, Ley 136-03; la cual busca garantizar a la persona menor de edad la protección de los padres y del estado.

Ambos padres, tienen derechos y obligaciones desde el embarazo hasta que la persona infante cumpla la mayoría de edad y si en caso de contar con una discapacidad que le impida su desarrollo, se mantiene el apoyo de ellos.

La madre y el padre tienen que recordar que ellos como adultos sostuvieron una relación, ya sea de pareja o esporádica y que producto de la misma está esa persona que no se puede defender, pero que tiene derechos por encima de las diferencias de sus padres.

Es de entenderse, entre las personas surgen diversas situaciones que provocan en las mismas, conflictos que tal vez no requiere a priori de una persona mediadora. Es posible, que en ese momento se necesite la asistencia de un profesional de la psicología por las emociones y sentimientos palpados entre ambos actores.

Un caso como el que le acabo de comentar y compartir con las personas lectoras de Conflictos y Mediaciones es común escucharlo en el proceso de admisión, en donde la persona empoderada de su realidad decidió buscar ayuda a un tercero imparcial.

Ese paso es trascendental. No puede usted tomar otras acciones que no sean las descritas por este futuro padre que según sus aportes, desea asumir la responsabilidad del infante no importando las consecuencias.

Ya las consecuencias están, ahora lo que prosigue es asumir con valores morales y sociales, los posibles errores que usted cree que cometió. Para quien suscribe, tener un infante no es un error, es significado que Dios lo tomó en cuenta para multiplicarse, otros y otras no tienen esa oportunidad, la naturaleza no ha sido generosa.

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