Sobreexposición

José Báez Guerrero
José Báez Guerrero

La sobreexposición es usualmente mala cosa, tanto si se trata de radiación atómica o solar, de menores de edad expuestos a violencia o redes sociales y también, paradójicamente, en la fotografía. Si los sensores digitales o película análoga son expuestos a la luz más tiempo del necesario, se daña la imagen.

La foto sale más brillante que lo deseable y en las partes más claras se pierden los detalles. Igual pasa cuando se apunta un foco hacia las pupilas.

Es por tanto una paradoja, algo que parece contrario a la lógica o la razón, que demasiada luz resulte en poca claridad. Los comunicólogos emplean esta imagen para referirse a la exposición excesiva de algún producto, idea o persona ante los medios de comunicación social, ese abanico enorme que ya no es sólo la prensa tradicional. Lo mucho cansa aun si es bueno.

Al que habla mucho le ponen menos caso. Hay tanto o más poder en el silencio que en el ruido. Por eso, dudo que sea efectiva la idea de revivir los encuentros semanales del presidente con fines de influir en la agenda mediática; tampoco sirve para apuntalar la popularidad del Gobierno.

En esta recidiva de LA Semanal, en lugar de responder a reporteros será el propio jefe de Estado quien entrevistará o interrogará ante las cámaras a sus ministros y funcionarios. ¿Será en vivo o editado? El presidente estará poniéndose de pechuguita para pedradas destinadas a sus subalternos: si responden bonito el mérito será de ellos y si no, a menos que haya dramáticas consecuencias, el foul se le pegará al “conductor” del re-invento mediático.

Leo que los periodistas no estarán presentes y los medios, aunque podrán remitir preguntas previamente o durante la transmisión vía streaming, pero será el presidente quien las formule a los funcionarios, según su Dirección de Prensa. No entiendo, ni veo la utilidad o ventaja de poner al presidente a esto, como si no gozara ya de más que suficiente exposición, como demuestra ver cualquier diario, noticiero o red social.

Sobre el autor

José Báez Guerrero

Abogado, periodista y escritor dominicano.