SJB, un marginado
La marginalización siempre ha sido el factor más excluyente durante toda la historia de la humanidad.
En ese aspecto, nuestra sociedad ha sido prolífera en desconocer aportes de cualquier naturaleza a hombres y mujeres en diferentes etapas.
Mientras se les otorgan méritos a personajes que no los han acumulado, a otros se les echa al zafacón de la historia.
Creo que uno de los personajes afectados con esa práctica ha sido el fenecido expresidente Salvador Jorge Blanco, estigmatizado a causa de los muertos en abril de 1984.
Pero donde quiero llegar es al papel que éste jugó en el aspecto deportivo.
Creo firmemente que detrás de Balaguer y Mejía, quienes con el montaje de los XII Juegos del ‘74, y los Panam 2003, ocupan en mi ranking el primer y segundo lugar, el tercero corresponde a Jorge Blanco, con Santiago 86 y los nacionales de Moca y San Pedro de Macorís.
Con los Centroamericanos 86, Santiago y la región del Cibao dieron un paso gigantesco en su desarrollo deportivo con obras de primer orden en el complejo de La Barranquita, lamentablemente abandonado por años, al extremo que se lo han repartido como un pastel cualquiera.
