Mientras la industria continúa preguntándose dónde está el relevo del merengue, sus grandes figuras permanecen sobre los escenarios. Hoy viernes 16 de octubre, Fernando Villalona y Sergio Vargas vuelven a encontrarse frente al público en “Noche de dos grandes”, en el escenario de Rancho Steak House, una presentación que sirve de punto de partida para una pregunta mucho mayor: ¿está el merengue viviendo un nuevo momento o son sus veteranos quienes siguen sosteniendo el género? Y más aún después de lo que pasó en el Estadio Olímpico con Ramón Orlando, que llego el lugar y llevo a terreno los grandes merengueros de todos los tiempos
Mientras todavía cuesta identificar una generación capaz de ocupar el espacio de los grandes merengueros, muchos de los nombres que escribieron la historia del ritmo se resisten a abandonar los escenarios. Sus canciones permanecen, sus nombres siguen teniendo reconocimiento y el merengue continúa encontrando espacio dentro de una oferta de entretenimiento cada vez más diversa.
En este caso la situación abre un debate interesante sobre el presente y, sobre todo, el futuro del género. Porque una cosa es comprobar que las figuras consagradas mantienen actividad y otra muy distinta determinar si está surgiendo una generación capaz de garantizar la continuidad del merengue.
Para responderlo habría que mirar más allá de la nostalgia: nuevas producciones, presencia en plataformas digitales, programación radial, contratación para espectáculos, público joven y aparición de nuevos intérpretes.
El merengue puede que no esté desapareciendo. Quizás lo que está faltando es un cambio generacional suficientemente visible.
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