Señores, así no se puede
No vive en este país quien no esté sintiendo la tremenda contracción económica.
Es una realidad que no pueden negar ni eludir ni siquiera los economistas especialistas en ofrecer proyecciones optimistas.
El grito generalizado es que no hay circulante, y que la mayoría de los sectores productivos están desmotivados o disminuyendo sus actividades.
Con ese panorama no se concibe que los equipos Escogido, Águilas y Licey hayan aprobado un incremento desmesurado, en algunos casos hasta más de un 300 %, en las entradas a los estadios Quisqueya y Cibao. Si bien es cierto que todos los costos se han incrementado, eso nadie puede ocultarlo, pero una actividad como el béisbol profesional, un producto de consumo masivo, no puede elevarse por las nubes.
Ahora, que sepan que si esos precios se mantienen vamos a ver estadios semi vacíos.
A esto se agrega la ausencia de jugadores de cartel, debido a la a “fatiga extrema”, la que coloca el torneo en categoría clase A.
Se ha dicho que al pueblo hay que darle “ pan y circo”, y eso es exactamente lo que representa el béisbol para la gran mayoría, pero así las cosas, “no hay toro que llegue a buey”.