Seguridad Social: afiliados, pero no seguros
Desde la implementación de la Ley 87-01 de Seguridad Social han pasado 25 años, un trayecto considerablemente suficiente como para haberse realizado las actualizaciones necesarias que vayan acorde con las necesidades de los afiliados.
Al día de hoy los asegurados no tenemos la plena confianza de que estamos seguros al momento de hacer uso de un servicio de salud, contando con ese seguro que religiosamente pagamos porque nos los descuentan de manera automática.
Parecería que las normas están pensadas para beneficiar a las aseguradoras y no a los asegurados.
¿Por qué hay procedimientos y medicamentos que no son cubiertos por los seguros? ¿Por qué no se acumulan los fondos destinados para medicamentos, cuando hay personas que no los utilizan?
Para los seguros, los médicos y los centros de salud, el dinero parece tener mayor importancia que la persona.
Son inhumanos cuando dejan de atender a un enfermo por falta de dinero, cuando solicitan a familiares depositar una cantidad de dinero para atender al paciente y son inhumanos cuando a alguien se le niega un medicamento porque no está cubierto por el seguro.
Recientemente, el Seguro Nacional de Salud (SeNasa) dio inicio al programa SeNaSa Integra, con el que se ofrecerá cobertura a personas con trastorno del espectro autista (TEA).
Esta es una iniciativa aplaudible por lo que representa para miles de padres que tienen hijos con esa condición y que han estado desamparados a su suerte.
Con esto, se espera que los afiliados de SeNasa tengan un alivio al menos en la parte económica, pero, ¿y las demás aseguradoras, para cuándo incluirán el autismo en la cobertura?
Llevamos años hablando de la modificación a la Ley del Sistema Dominicano de Seguridad Social, pero no se hace nada, porque parece que todo lo que sea para mínimamente beneficiar al pueblo resulta complicado, ya sea por falta de interés o porque quienes tienen que defender a la gente, para quienes se supone deben ejercer sus funciones, suelen tener complicidad y compromiso con los sectores que explotan a los más necesitados, y por eso boicotean proyectos y su aprobación.
¡Son inmorales y abusadores!
