Se pasan de la raya
Los pueblos orgullosos de su pasado, han sido, hasta prueba en contrario, los que han logrado un máximo desarrollo .
Y una de las reglas de sus instituciones ha sido la protección de sus miembros, sin importar su condición social o económica.
La sociedad estadounidense es la que tradicionalmente se pone como ejemplo, cuando se destaca la protección que ofrece a sus ciudadanos, en especial, niños y ancianos.
En esas sociedades tienen mención especial para sus héroes, en especial de guerra y deportivos.
En nuestro país, lamentablemente, los ‘viejos’ se convierten en un problema complejo, en todos los estamentos sociales.
Es común escuchar en cualquier lugar como a los envejecientes se les humilla sin ningún reparo.
Traigo esto a colación por el desinterés y quizá falta de respeto que parece estarse dando con el medallista olímpico Gabriel Mercedes, quien después de una carrera gloriosa ahora se le quiere echar de mala manera al zafacón de la historia del deporte dominicano.
Un atleta debe saber cuándo le llega el momento del retiro, pero JAMÁS debe ser lastimado ni vejado por la entidad a la que le dio tanta gloria.
