Satté quiere ser profeta en su tierra
Satté, La Princesa del Caribe, es la denominación artística de una joven cantante dominicana que ha triunfado durante más de quince años en los escenarios españoles y gran parte de Europa y que ahora ha vuelto dispuesta a ofrecerles su arte a los dominicanos.
Dominicana, ante todo, Satté es mi amiga y compueblana. Nativa de San Rafael, una comarca rural del municipio de Cabrera, por allá por la costa arriba, en la antigua colonia española de Baoba del Piñal.
Desde pequeña oyó el cantar espontáneo de su padre, que no ejercía el canto como oficio, pero aliviaba el rigor del trabajo cantando.
Satté cantó desde niña, ganó concursos en Nagua y cuando emigró a España allí también la persiguió el canto. Formó parte de una agrupación de muchachas dominicanas que actuaba en Madrid. Así se reafirmó su pasión por el arte, pero conste que no abandonó sus estudios académicos y se graduó en Contabilidad Financiera.
Me cuenta mi amiga que cantó junto al grupo Blanco y Negro, de músicos españoles, lo mismo que con orquestas latinas.
Ha compartido escenarios con artistas tan renombrados como José Luis Perales, el duo Pimpinela, David Bustamante, entre una larga lista. Ha grabado canciones de compositores como César del Valle y José Miguel Díez, este último sobrino de José Luis Perales.
Dice que a pesar de la lejanía, lleva su pueblo y su país constantemente en el sentimiento y por encima del éxito alcanzado en Europa, la anima el deseo de abrirse campo en los escenarios dominicanos, darles a sus compatriotas la calidad del canto que ella ofrece y esperar la respuesta correspondiente.
Para esto está ahora en el país, inclinada hacia dos de los ritmos emblemáticos de los dominicanos, el merengue y la bachata.
En esto cuenta con alguna experiencia adelantada. Tiene a su lado a Juan Manuel Puente, su productor artístico, ha grabado números de esos géneros cantando a duo con los maestros Ramón Orlando y Raffi Matías, entre otros, ocasionalmente Henry Hierro ha sido su arreglista, y ahora Satté promueve sus más recientes producciones y tiene nuevos proyectos en carpeta.
Vamos a desearle el merecido éxito a Satté, esta dominicana talentosa, consagrada a su oficio y dispuesta a probar que quien ha cosechado triunfos en el extranjero, también puede ser profeta en su propia tierra.
