Sal, azúcar y harinas: los “enemigos blancos” que afectan los riñones
Hoy es el Día Mundial del Riñón
El especialista Demian Rodríguez advierte que el consumo excesivo de estos alimentos está relacionado con hipertensión y daño renal
Santo Domingo.- Adoptar hábitos saludables es la clave para prevenir las enfermedades renales, una condición que muchas veces avanza de manera silenciosa hasta etapas avanzadas.
La recomendación es del nefrólogo Demian Rodríguez, de los Centros de Diagnóstico y Medicina Avanzada y de Conferencias Médicas y Telemedicina (Cedimat), quien explicó a El Día que el cuidado de los riñones está estrechamente ligado a la salud general del organismo, por lo que prácticamente cualquier enfermedad o hábito de vida puede impactar en su funcionamiento.
“Los riñones tienen que ver con todo nuestro organismo. Prácticamente todo puede impactar en la salud de nuestros riñones”, afirmó el especialista, al destacar que la prevención sigue siendo la herramienta más importante para evitar el deterioro de estos órganos.
Según Rodríguez, las medidas para proteger los riñones son relativamente sencillas en teoría, aunque en la práctica muchas personas tienen dificultades para incorporarlas a su estilo de vida.
“Cuando preguntamos cuáles son las cosas que podemos hacer por nuestros riñones, realmente son aspectos que parecen fáciles porque se basan en vivir una vida sana. Pero vivir una vida sana implica ejercicio, alimentación equilibrada y control de las enfermedades”, explicó.

Hábitos saludables, la primera línea de defensa
El especialista señaló que mantener hábitos saludables es fundamental para evitar el desarrollo de enfermedades renales, especialmente en una sociedad donde factores como la obesidad, la hipertensión y la diabetes han ido en aumento.
Entre las principales recomendaciones mencionó la importancia de realizar actividad física regular, mantener una dieta equilibrada y controlar parámetros de salud como el colesterol, la glicemia y la presión arterial.
“Implica hacer ejercicio, comer bajo en sal, evitar el exceso de grasas, cuidar los niveles de colesterol y de glicemia, y si somos hipertensos mantener la presión controlada”, indicó.
Rodríguez explicó que cualquier enfermedad crónica que no esté adecuadamente controlada puede terminar afectando la función renal con el paso del tiempo.
“Cualquier entidad o patología que tengamos debe estar controlada. Todo implica vivir una vida sana, que suena muy fácil, pero realmente no lo es”, añadió.
La sal, uno de los principales enemigos
Uno de los factores que más preocupa a los especialistas es el alto consumo de sal en la dieta moderna. Rodríguez señaló que este ingrediente, presente en muchos alimentos procesados, está directamente relacionado con problemas de salud que afectan a los riñones.
“Yo escribí un artículo recientemente titulado ‘La sal, uno de nuestros enemigos blancos’. Y hablo de enemigos blancos porque también están el azúcar y las harinas”, explicó.
Según el médico, el consumo excesivo de sal contribuye al aumento de la presión arterial, al sobrepeso y a otros problemas metabólicos que, con el tiempo, pueden deteriorar la función renal.
“La sal está relacionada con el aumento de la presión arterial y con la obesidad, y estas son pandemias que tenemos hoy en día. No todo es COVID”, señaló.
El especialista recordó que, aunque es difícil eliminar completamente la sal de la alimentación, es posible reducir su consumo si se adoptan hábitos como leer las etiquetas de los productos y limitar el uso de sazonadores industriales.
“Una persona saludable debería consumir menos de 2,300 miligramos de sal al día. Para lograrlo hay que empezar por no buscar tanto ese sabor salado en la comida y reducir el uso de sopitas y sazonadores”, explicó.
La relación entre el corazón y los riñones
Rodríguez también destacó la estrecha relación entre el sistema cardiovascular y la salud renal, ya que ambos órganos dependen mutuamente para su correcto funcionamiento.
“Corazón y riñón no pueden vivir uno sin el otro. Si tenemos una afectación cardiovascular, eso impacta en los riñones; y si empeora la función renal, también se dificulta el control de la presión arterial”, afirmó.
Por esta razón, el especialista recomienda que los pacientes diagnosticados con hipertensión se realicen evaluaciones periódicas para verificar el estado de sus riñones.
“Un paciente que acaba de recibir el diagnóstico de hipertensión debería tener al menos una evaluación renal básica para asegurarse de que todo esté bien”, explicó.
El equilibrio en el consumo de agua
Otro aspecto importante para la salud renal es la hidratación. Sin embargo, Rodríguez advirtió que beber grandes cantidades de agua no siempre es beneficioso para todas las personas.
“Una buena hidratación es necesaria, especialmente en países tropicales como el nuestro, pero todo depende del estado de los riñones”, explicó.
El especialista señaló que una persona con riñones sanos puede mantener una hidratación normal sin mayores restricciones. Sin embargo, en pacientes con enfermedad renal avanzada, el consumo excesivo de líquidos puede resultar perjudicial.
“Un paciente con afectación renal avanzada o con problemas cardíacos puede acumular líquidos en el cuerpo. En esos casos, tomar demasiado líquido puede ser más perjudicial que beneficioso”, indicó.
Una enfermedad silenciosa
La Enfermedad renal crónica es considerada por muchos especialistas como una de las condiciones de salud más preocupantes a nivel mundial, en gran parte porque suele desarrollarse sin síntomas evidentes en sus etapas iniciales.
Rodríguez explicó que esta enfermedad se caracteriza por la pérdida progresiva de la función renal a lo largo de meses o años.
“La enfermedad renal crónica es la pérdida progresiva de la funcionalidad de los riñones. Cuando hablamos de ‘crónica’ significa que el paciente lleva al menos tres meses con esa condición”, señaló.
El médico indicó que la mayoría de los pacientes llegan a consulta cuando la enfermedad ya se encuentra en etapas avanzadas.
“Existen cinco estadios de la enfermedad y la mayoría de los diagnósticos que vemos llegan en estadio tres o cuatro”, advirtió.
A nivel mundial, aproximadamente el 10 % de la población presenta algún grado de afectación renal. Si se aplica esa proporción a la población dominicana, el número de personas con problemas renales podría superar el millón.
“Si tomamos la población dominicana de más de 11 millones de habitantes, podríamos hablar de alrededor de 1.1 millones de personas con algún grado de disfunción renal”, explicó.
El miedo a la diálisis
Uno de los mayores temores de los pacientes es la posibilidad de necesitar diálisis. Sin embargo, Rodríguez aclaró que solo una minoría de los casos llega a ese punto.
“Ese es el gran miedo de las personas, pero realmente la mayoría de los pacientes no llega a necesitar diálisis”, señaló.
El trabajo del nefrólogo, explicó, consiste precisamente en evitar que la enfermedad progrese hasta una etapa terminal.
“El objetivo es frenar la progresión de la enfermedad. Con un buen control médico y hábitos saludables, muchos pacientes pueden mantener su función renal durante años”, indicó.
Cinco claves para cuidar los riñones
Al ser consultado sobre las principales medidas para proteger la salud renal, el especialista resumió sus recomendaciones en cinco acciones fundamentales.
La primera consiste en mantener bajo control las enfermedades de base, como la hipertensión o la diabetes, bajo supervisión médica.
“Un paciente hipertenso debe mantener su presión controlada y un diabético debe cuidar sus niveles de azúcar”, explicó.
En segundo lugar, recomendó adoptar hábitos alimenticios saludables, con bajo consumo de sal, azúcar, harinas refinadas y grasas.
La tercera clave es dejar de fumar por completo.
“No es disminuirlo, es dejar de fumar totalmente”, subrayó.
La cuarta medida es mantener una adecuada hidratación, adaptada a las necesidades de cada persona.
Finalmente, destacó la importancia de asistir regularmente a las consultas médicas cuando ya existe una enfermedad renal diagnosticada.
“Si ya sabemos que tenemos la condición, no debemos abandonar el seguimiento médico”, señaló.
Rodríguez también advirtió sobre los riesgos de nuevas formas de consumo de nicotina, como el vapeo.
“Estamos aprendiendo cada vez más cosas sobre los vapeadores y, sin duda, pueden ser incluso peores que el cigarrillo”, afirmó.
Un llamado a la prevención
En el Día Mundial del Riñón, el especialista insistió en la importancia de fortalecer la prevención y la detección temprana de las enfermedades renales, especialmente a través de programas de atención primaria.
“Necesitamos un sistema de salud donde los médicos generales y familiares puedan evaluar la función renal de los pacientes y detectar cualquier problema a tiempo”, concluyó.
De acuerdo con Rodríguez, la prevención sigue siendo la mejor estrategia para proteger la salud renal y evitar complicaciones que puedan afectar la calidad de vida de millones de personas.
