Rusia vende Arabia un arsenal atómico
Vladimir Putin y el rey Salman de Arabia Saudita, aliado tradicional de Washington, sellaron ayer su acercamiento al firmar acuerdos militares y energéticos y transferirá tecnología para la coproducción de equipamiento bélico, en ocasión de la primera visita del soberano saudí a Rusia.
Es el mismo escudo antimisiles que Turquía anunció recientemente que había comprado y que ha levantado suspicacias por ello en la OTAN.
Las tecnologías avanzadas que se transferirán comprometerán el 50% del gasto militar del reino.
El anuncio de un contrato que abre la vía para la compra por Riad de sistemas de defensa antiaérea rusos S-400, rubricado en el Kremlin, entre otros documentos que representan transacciones por 3.000 millones de dólares son el corolario de varios meses de un diálogo creciente entre ambos países, pero también simboliza la actual importancia del papel de Moscú en Oriente Medio.
“Esta visita brindará un nuevo impulso poderoso al desarrollo de las relaciones bilaterales”, declaró Putin junto al rey Salman.
Los acuerdos firmados “permiten elevar la asociación ruso-saudí a un nivel inédito”, destacó Putin.
