Round Robin y algo más
La capital se quedó “apagada”, sin béisbol de invierno, un suceso que ocurre por primera vez, y que para muchos constituye una verdadera “tragedia”.
Con Licey y Escogido fuera de competencia, definitivamente el torneo pierde interés, dado que forman parte de los tres equipos, incluyendo las Águilas, con mayor tradición y seguimiento.
El “Round Robin”, programado a 18 partidos, es una incógnita al momento de dar favoritos, dado que con el sorteo de jugadores los conjuntos dan un cambio de casi 180 grados. Sin embargo, la lucha debe estar centrada entre Gigantes, Estrellas y Águilas, dado que los Toros lucen los más débiles, aunque en pelota, y menos en esta, cualquier cosa puede pasar.
De lo que pueden estar seguros es que los seguidores de los Tigres, en su totalidad, desean que las Águilas queden eliminadas, para que no igualen la cantidad de campeonatos de los añiles.
Para los optimistas
Los más optimistas aseguran que cada niño cuando nace viene con el pan en la boca.
Si así fuera, el hambre no sería desde la aparición de la humanidad uno de los males más ancestrales.
Millones, no se puede contabilizar su número, han desaparecido por esa causa sin que hayan podido contrarrestarla.
Para los millones que hasta ahora desconocen cómo obtendrán su cena de Navidad, solo hay que desearles “suerte”, porque ese mal se ha convertido en endémico y sin fórmulas de solución en muchos países del mundo.
¿Seguiremos igual?
En 2015 debe producirse un cambio de mentalidad en el Estado en cuanto a la inversión en el deporte en términos generales.
No es posible que los gobiernos no tengan la lucidez para entender que esa es una actividad básica, fundamental en el desarrollo de la sociedad.
Se necesita un cambio
El presupuesto aprobado para 2015 es prácticamente idéntico al de 2014, lo que significa que no se podrán producir cambios sustanciales.
El deporte, como cualquier otra actividad de desarrollo humano, se basamenta en inversión económica, cuyos resultados son proporcionales a la inversión que se realiza.
Una baja inversión representa resultados magros, por lo que hay que concluir que los atletas dominicanos que triunfan en eventos internacionales son verdaderos héroes.
Pero ¿hasta cuándo puede permanecer una situación de esa naturaleza?
Todo indica que a muy pocos les importa el futuro de esa actividad, y no será hasta que se derrumbe por completo cuando se querrá poner coto a las precariedades.
