Rol del Conep (2)

José Báez Guerrero
José Báez Guerrero

Los desacuerdos expresados transparente y lealmente, no en ausencia de alguna parte, son esenciales al intercambio decente entre gente inteligente. Me refiero a ciertas reacciones por mi columna de ayer de igual título en que opiné que la excelente relación del Conep y el Gobierno podría resultar muchísimo más beneficiosa para ambos -y el resto del país- si al marcar distancia con las autoridades, en función de gremio empresarial, sus análisis se basaran más en los principios empresariales y de la iniciativa privada que proclama defender, en vez de algún interés no explicado de algún poderoso asociado o financiador.

Por ejemplo, recientemente a los voceros del Conep les disgustó que el Gobierno anunciara la imposibilidad de explotar una mina de oro en San Juan de la Maguana sin haberse concluido los estudios medioambientales. Fue una buena, pero tímida defensa del principio de legalidad, el debido proceso, los derechos de los inversionistas y el interés nacional.

Sin embargo, ¿aplica el Conep igual criterio ante el gravísimo descalabro de las EDE, talón de Aquiles del sector energético? ¿O las consecuencias de la flagrante impunidad de los seudosindicatos de transporte y de maestros? Señalar puntualmente dos casos, tipo Pareto, de innegable y penosa inconsistencia del Conep, no demerita su histórico éxito como principal gremio empresarial ni es un ataque a sus dirigentes actuales, aunque creen “improcedente” mi comentario o que debo “canalizar frustraciones de otra forma”.

Ese ninguneo y descalificación personal informa el ánimo que produce decisiones desacertadas. ¿Cómo que no sea escribiendo puede un columnista de opinión “canalizar” sus legítimas ideas? Igual que la prensa seria, que aun apoyando a uno u otro gobierno no debe renunciar a su misión crítica constructiva y propositiva, los gremios empresariales contribuyen más y mejor sugiriendo soluciones y señalando errores, que tapándolos cual cómplices o circunstanciales beneficiarios.

No igual que el Conep, pero casi, apoyo en sentido general la exitosa gestión del presidente Abinader. Desigualmente, como enseñó Aristóteles, “amicus Plato, sed magis amica veritas”. Renunciar al pensamiento crítico, o no ejercer el criterio moral, equivale a traicionar todos los principios de la iniciativa privada, el Estado de derecho y el orden democrático.

Sobre el autor

José Báez Guerrero

Abogado, periodista y escritor dominicano.