Rob Manfred y el sindicato de Grandes Ligas sacan "chispas" por negociaciones en medio Juego de Estrellas

  • Las diferencias entre los dueños de los equipos y los representantes de los jugadores de Grandes Ligas parecen insalvables y necesariamente se predice que llevarán al béisbol a la huelga más feroz en su historia.

Manfred-Meyer
El comisionado de Grandes Ligas Rob Manfred, y el director ejecutivo del sindicato de jugadores, Bruce Meyer, lucen estar muy lejos de ponerse de acuerdo.

El comisionado Rob Manfred y el director ejecutivo interino de la MLBPA, Bruce Meyer, coincidieron este martes, antes del Juego de las Estrellas, y no escondieron sus diferencias por la negociación de un nuevo acuerdo laboral.

Manfred y los propietarios aseguran sin un tope salarial, la popularidad del béisbol caería por debajo de la de un torneo vecinal de “pickleball” para mayores de 60 años.

Mientras que Meyer y el sindicato de jugadores sostienen que, dado el buen momento que atraviesa el deporte, no hay razón alguna para transformar radicalmente el sistema mediante la implementación de un tope salarial, el cual está diseñado exclusivamente para que los dueños ganen más dinero. “El tope salarial es la excusa perfecta para no competir”, dijo Meyer.

Manfred recordó a la Asociación de Cronistas de Béisbol de Estados Unidos (BBWAA) que el sindicato también se opuso inicialmente al reloj de lanzamiento —medida que resultó ser un éxito rotundo— y que también rechazó el sistema de desafíos automatizados de bolas y *strikes* (ABS).

"Logramos ese impulso escuchando a nuestros aficionados y realizando cambios en los que, francamente, la MLBPA no estaba interesada", declaró Manfred. "Esos cambios han dado sus frutos al generar dicho impulso, y la mejor manera de perderlo es quedarse quieto. Estamos haciendo exactamente lo mismo que con los cambios de reglas anteriores: escuchar a nuestros aficionados".

Sí, Manfred, esa es la razón por la que resulta imperativo que el deporte cuente con un tope salarial que garantice a todos los equipos una oportunidad real de ganar la Serie Mundial; especialmente tras ver cómo Los Angeles Dodgers —que poseen la nómina más alta de las Grandes Ligas— han ganado las dos últimas ediciones del Clásico de Otoño y se han adjudicado el título de la División Oeste de la Liga Nacional en 12 de las últimas 13 temporadas.

"La brecha es de 441 millones de dólares", señaló Manfred. "Desafía toda lógica esperar que una franquicia situada en el extremo inferior de esa diferencia tenga las mismas posibilidades de ganar que una situada en el extremo superior".

Además, insiste en que todos los propietarios están de acuerdo con él y dispuestos a compartir los ingresos por derechos de televisión local si se implementa un tope salarial; esto implicaría que los Dodgers —con sus ingresos anuales promedio de 330 millones de dólares por televisión local— compartirían sus ganancias con los Milwaukee Brewers, cuya participación en dicho mercado ronda los 20 millones.

"Tengo un grupo de propietarios más unido", afirma Manfred, "que cualquier otro grupo que haya conocido durante mi trayectoria en el béisbol".

Meyer sostiene lo mismo respecto a los miembros de su sindicato e insiste en que el tope salarial está diseñado exclusivamente para que los dueños ganen más dinero, reducirá la remuneración de los jugadores y no tiene absolutamente nada que ver con el equilibrio competitivo.

"Muchos propietarios buscan un sistema que no solo garantice sus ganancias y aumente el valor de sus franquicias", declaró Meyer, "sino que, en esencia, fomente una mediocridad subvencionada y proteja a los dueños frente a la competencia. El tope salarial es la excusa perfecta para no competir. Es el pretexto ideal para que un propietario diga: "Vaya, me gustaría mejorar el equipo, pero ya sabes que no puedo".

"Los topes salariales perjudican a los aficionados. Impiden que los equipos realicen acciones que consideran beneficiosas para mejorar su plantilla".

Si bien el sindicato destaca con satisfacción que los Milwaukee Brewers —que operan en el mercado más pequeño de la MLB— ganaron la mayor cantidad de partidos la temporada pasada, y que los Tampa Bay Rays —otro equipo de un mercado situado entre los cinco más pequeños— ostentan el mejor récord de la Liga Americana, la MLB recuerda que los Rays nunca han ganado una Serie Mundial y que el último título de los Brewers data de 1982.

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Juan Mercado