Reyes, en la cuerda floja
No todo el mundo está preparado para ser líder de grupos, o ser un ciudadano admirado por todos, porque sin darse cuenta “cuando no la hace a la entrada, la hace a la salida”.
Ese tipo de personaje es muy parecido al “come gofio”, que por atragantárselo rápido sufre trastornos de todo tipo en las vías digestivas.
Algo parecido le pasa al paracorto José Reyes, quien está en la cuerda floja, sin ser protagonista ni participar en la otrora famosa serie de televisión de los años 70.
Aunque hay circunstancias imprevisibles en una unión de parejas, a Reyes se le pasó la mano cuando agredió en noviembre pasado a su compañera frente a todo el mundo en un hotel de Hawai, donde estaba de vacaciones con su familia.
Lo más grave de todo es que la agresión quedó grabada en todas las cámaras de seguridad, lo que empeora su situación.
Desde hace un tiempo, el comisionado Rob Mandred está estudiando la sanción que le aplicará, pero todo proyecta que será ejemplar, dependiendo, como es lógico, del desenlace que tendrá en la Corte que conocerá el caso en abril próximo.
Sin embargo, no hay duda que como un mensaje directo a los demás peloteros para que no osen imitar esa reprochable conducta se aplicarán fuertes penas, teniendo en cuenta que el béisbol es el deporte símbolo de la unidad familiar en Estados Unidos.
Ya hay un precedente este año contra el pícher cubano Arodis Champam, quien fue suspendido por 30 partidos.
En el caso de Reyes le podrían caer los demonios.
Ojalá que salga de este liazo lo menos lesionado posible, aunque en las graderías la mayoría de los aficionados quiere “sangre” y vaticinan un nocaut fulminante a J osé Reyes, de parte del comisionado Manfred.
Pueden estar seguros que, a partir de ahora, los peloteros lo pensarán más de dos veces hasta para levantarles la voz a sus compeñeras sentimentales.
leídas
