PEREIRA, COLOMBIA.-La búsqueda entre los escombros de sobrevivientes del potente terremoto se volvió ayer más desesperada, dos días después de que el temblor derribara edificios, deformara carreteras y aplastara automóviles.
La esperanza volvió a Pereira, una de las ciudades más afectadas, con el rescate de Daniela Largo la noche del martes tras más de 12 horas de labores. Los rescatistas lograron liberar uno de sus brazos, que había quedado atrapado, al abrir un pequeño orificio entre los escombros. Una vez establecieron contacto con Largo, un médico la canalizó y, tras estabilizarla, fue trasladada en camilla para recibir atención médica.
Pero en otra edificación colapsada de Pereira, fue sacado el cuerpo sin vida de un hombre cubierto con una manta blanca.
El Instituto Nacional de Medicina Legal confirmó la recepción de 227 cuerpos.
El Gobierno detalló que 2,595 personas resultaron heridas y que al menos 195 seguían desaparecidas, aunque las bases de datos gestionadas por la sociedad civil situaban esa cifra más cerca de 4,000.
La devastación ha puesto a prueba al nuevo presidente colombiano Abelardo de la Espriella, quien se apresuró a responder a la emergencia con la declaratoria de tres días de duelo nacional y una “situación de desastre” por un año, con lo que busca agilizar la logística y la asistencia económica.
Rescate
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, aseguró que están abocados a los rescates antes de que se cumplan las 72 horas desde que ocurrió el terremoto, por ser el tiempo “crítico” para recuperar sobrevivientes.
Los equipos continuaban revisando los escombros en Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, las ciudades más golpeadas, mientras se agota el tiempo para encontrar —y rescatar— a víctimas con vida.
Se vivieron escenas de alegría en medio de la devastación: rescatistas sacando a un bebé cubierto de polvo a través de una grieta en un muro de concreto y espectadores aplaudiendo mientras los equipos subían a una mujer a una camilla.
En muchas zonas la respuesta oficial a la tragedia se ha visto complicada por las crisis persistentes de pobreza y la actividad de grupos armados ilegales, que lleva décadas provocando desplazamientos forzosos.
“Este terremoto agrava una situación humanitaria ya grave y se necesita un mayor apoyo para la respuesta humanitaria”, afirmó Giovanni Rizzo, director del Consejo Noruego para Refugiados en Colombia.
Las organizaciones humanitarias ya están presentes en algunos lugares azotados por el conflicto debido al proceso de paz como en la comunidad de Chocó, el epicentro del sismo.
Solidaridad
— Apoyo del Papa
El papa León XIV expresó el miércoles su solidaridad con los colombianos y su gratitud por quienes les brindan ayuda. “Mientras ruego al señor por el eterno descanso de los fallecidos, aseguro mis plegarias por sus familias”.
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