El gobierno de los Estados Unidos (EE. UU.), a través del Departamento de Agricultura, declaró el 26 agosto 2026, emergencia en 26 municipios de Puerto Rico por causa de la sequía.
La disposición es producto a la crisis hídrica por ausencia de lluvias afectando el 63% de su territorio, conduciendo a una sequía severa por efecto del fenómeno climático de El Niño.
Destacando que, la República Dominicana, no tiene acceso a esta declaración de emergencia, solicitada por la gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González Colón, en base a la Ley Stafford de Ayuda en Desastres de 1988.
La citada ley de autoría del Senador Republicano del estado de Vermont, Robert Theodore Stafford, la cual es una ley federal que permite al presidente de los Estados Unidos, enviar ayuda económica y recursos a los gobiernos estatales y locales, debido a desastre grave o emergencia nacional, bajo la coordinación de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA). La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos EE. UU. (NOAA) declaro oficialmente el inicio del fenómeno de El Niño el 11 junio 2026, y determino que muchas previsiones apuntaban a que el mismo se podría convertir en un llamado super El Niño.
El fenómeno que ocurre de manera natural desde hace miles de años, podría registrarse entre los más intensos que se haya registrado desde que fue documentado en 1726.
El país no había presentado hasta el mes de junio del año en curso 2026, los problemas extremos de sequía por falta de precipitaciones como la que, está afecta a Puerto Rico. No obstante, debe verse antes el espejo de emergencia de ese país insular a causa de la sequía.
La Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), el 22 de julio 2026 activo un plan especial de abastecimiento recurriendo a camiones cisterna para dotar de agua a comunidades afectadas, dado la prolongada falta de lluvias en las cuencas de los ríos Duey e Isa-Mana a consecuencia de la disminución significativa de sus caudales. 1 El Instituto Nacional de Recursos Hidraulicos (INDRHI), informó en marzo 2026 que las vaguadas de abril 2026 aportaron al Sistema Nacional de Presas 360.47 millones de metros cúbicos que, elevaron las reservas de agua a 1,779,41 millones de metros cúbicos al inicio del mes de mayo 2026, para un equivalente del 88.15% de la capacidad máxima nacional.
El gobierno debe establecer un plan de control de sedimentación de las presas a nivel nacional, porque del 88.15% de la capacidad máxima nacional, presentado por el Indrhi, en término absoluto significa el 50% de la capacidad de almacenamiento de los embalses de las presas, debido a la sedimentación que alcanza el 50% de su volumen de diseño.
La presa de Valdesia, se debe urgentemente hacer un dragado para extraer su alto nivel de sedimentación, para la seguridad hídrica de las comunidades que abastece y garantizar los seis metros cúbicos por segundo de agua al Gran Santo Domingo y Baní, y un metro cúbico por segundo al acueducto de San Cristóbal.
Otro elemento esencial, lo constituye la reforestación de la cuenca hidrográfica del río Nizao, el cual abastece cuatro importantes presas a lo largo de su recorrido. Las dos primeras que se construyeron en los años 70, Valdesia y su contraembalse Las Barías, inauguradas en 1975.
Posteriormente se construyeron las presas Jigüey y Aguacate, aguas arriba de Valdesia.
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