Regulación financiera China

Frederich E Berges
Frederich E Berges

Hemos dado cobertura a los temas principales que conciernen a la economía China convencidos que el despertar del gigante asiático es solo el comienzo de un rebalanceo en la hegemonía mundial que ha mantenido los Estados Unidos de Norteamérica desde la primera guerra mundial.

En la transformación de la China. desde un estado absolutista marxista hacia un pragmático capitalista con dictadura del Estado, su liderazgo político ha podido sortear los vaivenes económicos con relativa calma.

Sin embargo este verano su mercado de valores experimentó una tremenda crisis al desinflarse una burbuja especulativa que permitió que el precio o valor de los títulos ahí negociados fueran excesivamente exagerados, y al desinflarse la misma, los inversionistas participes sufrieron enormes pérdidas equivalentes a miles de millones de dólares.

Una de las consecuencias del debacle de su mercado de valores han sido las investigaciones que la autoridades chinas emprendieron sobre sus funcionarios reguladores, banqueros, corredores de valores y fondos de inversión, teniéndose como resultado la decisión de reformar el marco regulatorio bajo el cual opera el mercado financiero de ese país.

El cambio consiste principalmente en la creación de una súper agencia reguladora que reúna en una sola entidad la responsabilidad de vigilancia de todo el sector financiero: el bancario, asegurador, valores, y demás entidades vinculadas al ahorro.

Esa súper figura es ya práctica en muchos países del ámbito latino, por lo cual la decisión china no es más que parte de una tendencia conocida.

En nuestro país, gracias a las medidas técnicas dispuestas a consecuencia de la crisis bancaria de 2004, nuestras autoridades supervisoras sufrieron una trasformación positiva hacia la profesionalización, que ha contribuido a que hayamos podido evitar debacles como los que se han visto en mercados de economías tan poderosas como el de la China.

Preservemos ese grado técnico alcanzado como el mejor antídoto para evitar experiencias negativas en nuestros mercados.