Reflexión: acto sexual y respeto
Todos los seres humanos merecemos respeto, mas si no lo damos y exigimos, no lo recibiremos.
El respeto en una relación sexual comienza por sentirse comprometidos ambos, jamás asumir que debo hacer lo que quiera siempre que me satisfaga a mí, tener en cuenta las necesidades y deseos del otro, aceptar los límites de la otra persona, no forzar a una actividad no deseada, pues no todos tienen la misma capacidad y apertura con relación a la intimidad sexual.
Algunos hombres han aprendido que sus necesidades sexuales son irrefrenables y regidas por su testosterona y sin tener en cuenta la conciencia tienen un comportamiento sexual generalmente carente de amor y sentimientos puros, a excepción de que su compañera sexual sea la esposa o la novia.
Muchas mujeres en la actualidad se han dejado influenciar por un sistema de valores en el que se acepta un comportamiento sexual con presión social o personal, que en la mayor parte de las veces las deja sintiéndose utilizadas e irritadas, ya que todavía la mayoría prefiere mantener las relaciones sexuales mediante un marco de sentimientos y respeto.
El acto sexual no debe verse como una moda.
Es el acto en el que dos personas que tienen ciertos sentimientos en común unen sus cuerpos para el disfrute de sus sentidos. Debe dejar una sensación gratificante y un dulce recuerdo.
El aprendizaje socio-cultural no nos permite ser auténticos, nuestros sentimientos, sí. Teléfono de contacto: 809 853 3985Twitter: @AmalfisDra
