Lunes, 22 de abril, 2019 | 2:10 am

Reelección y acotejo a conveniencia



Si en República Dominicana no se hubiera convertido en una costumbre intentar acotejarlo todo a conveniencias coyunturales, en las elecciones de 2020 los nombres de Danilo Medina, Leonel Fernández e Hipólito Mejía no formaran parte de la ecuación electoral.

Hipólito hubiera cerrado su ciclo en 2004, Leonel lo hubiera cerrado en 2012 y Danilo estuviera concentrado y sin distracción en lo que serían los meses finales de su etapa como Presidente de la República.

Los tres acotejaron la Constitución a su conveniencia y todavía seguimos tratando de acotejarla.

Una reelección que fue erradicada en 1994 fue reinstalada por Hipólito, Leonel le quitó el “nunca jamás” y Danilo eliminó lo de no consecutivo y restauró el “nunca jamás”, que ahora dicen hay que volver a quitar.

Sería muy bueno cebarnos en estas tres figuras, cuando lo cierto es que la costumbre de querer acotejarlo todo a nuestra conveniencia la vemos en la cotidianidad de todos los dominicanos.

Los empresarios son especialistas en acotejarse y en cierta medida aúpan, por omisión o comisión, las travesuras políticas y las suyas propias.

Los políticos que no son Danilo, Leonel o Hipólito también andan buscando acotejarlo todo a su conveniencia coyuntural.

¿No han intentado acotejar la Ley de Partidos a su conveniencia inventándose “interpretaciones” donde la letra está clara?

Los gitanos no se quitan la mirada de encima porque saben que los otros son como ellos, por eso dicen (con razón) que el dominicano “siempre anda chivo”.

Latinobarómetro descubrió ese fenómeno al auscultar que los dominicanos somos los latinoamericanos que más desconfiamos en el otro, eso a pesar de ser un pueblo fundamentalmente bueno.

Algunos le llaman picardía, pero en realidad es maña.

Nuestros líderes no pueden andar ahora quejándose porque el dominicano no crea en nadie, si ellos mismos son los que lo han llevado a ese estado de desconfianza extrema.

Las palabras de nuestros líderes se mueven con el viento, por lo que no pueden pretender que nadie construya un edificio de confianza sobre ella.

La reelección es solo uno de los tantos tópicos en que se demuestra que todo se acoteja a conveniencia, que no es lo mismo que cambiar para el bien o adaptarse a los tiempos.

Publicidad