Reclusas con trastornos reciben tratamiento en cárcel de Najayo

  • Esquizofrenia y bipolaridad en prisión: el reto de la condición de los reclusos en los recintos penitenciarios. Cantidad. Cinco recintos del país cuentan con un pabellón de psiquiatría.

Cuatro de las 16 internas que son  medicadas comparten  lectura de un libro sobre los versículos de la Biblia.  Alexis  Monegro
Cuatro de las 16 internas que son medicadas comparten lectura de un libro sobre los versículos de la Biblia. Alexis Monegro

SANTO DOMINGO.-De un total de 28 privadas de libertad con condiciones de salud mental diagnosticadas en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Mujeres, en San Cristóbal, 16 reciben medicación continua tras ser evaluadas por psiquiatras del recinto o de centros hospitalarios. Los diagnósticos incluyen padecimientos severos como esquizofrenia y trastorno bipolar.

La información fue ofrecida por la directora interina del recinto, Arelis Uribe Román, quien expresó su preocupación por el tema y enfatizó que la salud mental no sólo afecta a la población penitenciaria, sino que representa un desafío a nivel nacional y llamo a la ciudadanía a prestar más atención a esta situación que afecta a familias y lo desconocen.
El Pabellón de Atención en Salud Mental, bajo la encargada Evelyn Ureña, directora de Asistencia y Tratamiento del recinto.

Ureña explicó que a cada interna medicada, con edades comprendidas entre los 32 y 40 años, se le da un seguimiento continuo mediante un equipo integrado por una psicología y una enfermera.

Las medicaciones se administran en horarios matutinos y nocturnos, rigurosamente registrados según las indicaciones del psiquiatra que visita el recinto cada martes. Cada administración queda registrada como parte del control del tratamiento.

Durante el día, la enfermera y la psicóloga cuenta con el apoyo de seis privadas de libertad que asisten a las compañeras recluidas en el “Pabellón de Atención de Salud Mental”, para su vigilancia y medicación.

Las 16 reclusas bajo tratamiento con medicamentos muestran un comportamiento más estable. "Paula", nombre ficticio, una interna mayor de 40 años que saluda con amabilidad y se expresa con ingenuidad infantil, relata su experiencia: "Cada mes me inyectan por mi problema; duermo y como bien. Con esa inyección todo es perfecto".

Por su parte, "Sonia", nombre ficticio, pasa el tiempo leyendo un libro que habla de los capítulos de la Biblia, ella explico con claridad el contenido de la obra. Otras internas duermen en sus camas debido al efecto de los fármacos administrados durante la mañana. De no recibir su tratamiento, las reclusas podrían entrar en crisis. Por ello, una custodia supervisa que cada una ingiera sus fármacos.

Reclusas con trastornos reciben tratamiento en cárcel de Najayo
Evelyn Ureña, de Asistencia y Tratamiento.

Si alguna se rehusa, la custodia emite una alerta inmediata a la psicóloga, quien interviene dialogando con la privada de libertad hasta lograr que acceda a medicarse y se estabilice. El recinto también cuenta con el personal médicos que laboran en el dispensario de salud, que dan apoyo al equipo del Pabellón de Atención de Salud Mental.

El Pabellón de Atención en Salud Mental está concebido para tratamientos temporales. Una vez la interna recibe el alta, es trasladada nuevamente a los pabellones.

Arelis Uribe Román destacó que, mientras permanecen en esta área especializada, las reclusas mantienen sus derechos a visitas familiares, salvo contraindicación médica por el psiquiatra del recinto, las privadas de libertad participan en actividades educativas realizada por la escuela que funciona en el recinto, cursos técnicos impartidos por el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) y recreativos adaptados a su condición de salud.
Además, reciben talleres y charlas periódicamente. Todas las internas reciben orientación sobre la situación de la salud mental.

El área se encuentra separada de los módulos comunes y dispone de un espacio de recreación equipado con mesa, sillas, estante con libros, un bebedero, asientos de cemento con sus cojines y un televisor con horarios regulados para ver programas o películas de entretenimientos. La mayoría de esas internas se encuentra en condición preventiva.

Reclusas con trastornos reciben tratamiento en cárcel de Najayo
Arelis Uribe, directora interina del recinto.

Cobertura medicinas
Yeni Olga Hernández, directora de los Centros de Corrección y Rehabilitación de República Dominicana, informó que el sistema penitenciario dispone de un fondo especial para la compra de estos medicamentos, cuyo costo suele ser inasumible para las familias de las internas.

Hernández indicó que existen Pabellones de Atención en Salud Mental en cinco centros del país: dos en San Cristóbal (uno femenino y otro masculino), y los demás en San Pedro de Macorís, La Vega y el penal de La Victoria.

Este último dejará de funcionar cuando concluya el traslado de los internos al Centro Correccional y Rehabilitación Las Parras, donde se habilitará una nueva unidad especializada. Cada uno cuenta con un equipo que están pendiente con la administración de los medicamentos a los privados de libertad que padecen una condición de salud mental.
Estos pabellones operan de manera regional; por ejemplo, si un privado de libertad en el recinto de Baní requiere atención especializada.

Cifras

— Cantidad
El Centro Correccional y de Rehabilitación aloja a 371 privadas de libertad, 272 de ellas preventivas. Usan polocher de colores: los preventivos usan color verde, el azul los condenados y rosado en medio libre.

Sobre el autor

Teresa Casado

Periodista y abogada con amplia experiencia cubriendo la fuente de Justicia.