¿Receptivos y dadivosos?
Los gobiernos siempre han sido “ muy receptivos y dadivosos” a los pedidos de ayuda económica que realizan los equipos del béisbol profesional de invierno.
Es por ello que se desprenderá de 34 millones de pesos para reparar algunas áreas del estadio Quisqueya Juan Marichal, con el objetivo de presentar con cierta “dignidad”, en febrero próximo, la Serie del Caribe.
El pedido de esos fondos se tramitó hace unos meses, y en algunos estamentos se notó un nerviosismo porque el tiempo pasaba sin respuesta, aunque en el fondo sabían que ese dinero iba a ser aprobado, porque el béisbol profesional históricamente se ha convertido en un “calmante” que saca de circulación temas esenciales.
Y conscientes de que hay que dar pan y circo, y más en un año electoral, se hacía improbable que se les negara su petición.
Es interesante que el Quisqueya presente su mejor estado físico para esta Serie del Caribe, pero ya es hora de que como un negocio muy lucrativo las ligas que son sede de este evento, que se realiza cada cuatro años en un determinado país, creen un fondo anual con el objetivo de lograr el dinero para ese tipo de reparaciones, y no tener que recurrir permanentemente a la ayuda económica del Gobierno.
Este país tiene demasiados problemas para que fondos multimillonarios que pueden servir para solucionar problemas básicos de la población vayan a parar a manos de prósperos empresarios de un negocio que, como el béisbol, deja extraordinarios beneficios a sus promotores.
