Rebú en Brasil

Frederich E Berges
Frederich E Berges

Cuando popularmente se refiere que hay un rebú, se implica un lío que se arma en un grupo de un momento a otro en cualquier lugar.

Eso es precisamente lo que está sucediendo en el Brasil, donde en este momento hay una profunda crisis política y económica, cuyas consecuencias llegan mucho mas allá de las fronteras del gigante suramericano.

La actual presidente, Dilma Rousseff, gobernante gracias a una coalición política sin la cual no tendría la mayoría necesaria para gobernar a más de 200 millones de habitantes con un producto bruto interno de 2.2 mil millones de dólares, está acusada de que violó normas fiscales, maquillando el déficit presupuestal.

Por dicha acusación está enfrentando un proceso de remoción de su puesto, en medio de acusaciones basadas en los señalamientos de que la campaña de reelección presidencial en 2014 recibió dinero desviado de la petrolera estatal y de grandes obras públicas.

Y todo esto en medio de acusaciones de todo tipo contra políticos: desde recibir suculentos sobornos u ocultar cuentas bancarias en el exterior. Las acusaciones van desde el escándalo denominado Lava Jato (lava carro; lavado de dinero) en Petrobras, hasta la nominación de un ex presidente para defenderle de un posible enjuiciamiento.

Se comenta que su posible sucesor, el vicepresidente Michel Temer, también está acusado e investigado por violaciones de la ley. Y quien seria su sucesor, el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, también es investigado por diversos cargos de corrupción.

Y el tercero en línea, el presidente del Senado, Renan Calheiros, es otro de los muchos acusados de incurrir en actos de corrupción.

Brasil está sumido en todo un gran entramado de corrupción, consecuencia de los deseos de permanencia en el poder de políticos que hoy se convierten en la gran vergüenza de América. ¡Todo un rebú!