José Báez Guerrero
José Báez Guerrero

La calidad de sus héroes y figuras modélicas influyen muchísimo en la ideación de los pueblos acerca de su presente y futuro. Por eso me provoca curiosidad que los gremios empresariales, las universidades privadas, los centros de pensamiento y la prensa dediquen poco esfuerzo, tiempo y recursos a resaltar y engrandecer muchos reales héroes del último medio siglo, mientras una minoría política proyecta sus muertos tal si fuesen adalides de la libertad y el progreso.

Por ejemplo, las víctimas de la violencia política de los Doce Años entre 1966 y 1978 no fueron sólo los jóvenes izquierdistas que prefirieron combatir a Balaguer con tiros en vez de ideas o votos. Muchos, entrenados ideológica o militarmente como comunistas, bajo la dialéctica de la Guerra Fría, querían continuar la Revolución de 1965 pese a cuán harto estaba el pueblo de sangre, pólvora y miseria.

No tiraban flores al Gobierno: mataban guardias y policías, asaltaban bancos y billeteros, secuestraban empresarios españoles y diplomáticos estadounidenses, apoyaban la ridícula guerrillita de Caamaño en 1973, rehusaban participar en la incipiente democracia, incitaban a la sedición y la ilegalidad más violenta. Con más justificación que los centenares de asesinatos terroristas de inocentes por estos revolucionarios, fueron mal matados valiosos jóvenes y otros, lúmpenes antisociales y delincuentes.

La guerra no distingue la calidad humana de sus víctimas. El pueblo sí diferencia entre quiénes merecen sus votos y quiénes no; estos termocefálicos nunca sacaron ni una gata a orinar.

Pero este y anteriores gobiernos, contrarios a las dictaduras como la cubana o nicaragüense que deseaban imponer aquí a tiros esos terroristas, han pifiado al contemporizar con los exiguos e insignificantes remanentes de esa ideología desprestigiada.

Tenemos demasiados ejemplos admirables de grandes dominicanos comprometidos con la democracia, las libertades públicas y el progreso socioeconómico. No hace falta confundir a los jóvenes con la auténtica valía y aportes de unos y otros.

Sobre el autor

José Báez Guerrero

Abogado, periodista y escritor dominicano.