José Báez Guerrero
José Báez Guerrero

Es innegable el progreso desde 2020 y el resurgimiento económico por los esfuerzos del sector privado y el Gobierno. Tiene razón el presidente Abinader al resaltar que los aumentos salariales significan mayor poder adquisitivo para las familias y que los salarios nominales aumentaron 51 %, más que la inflación acumulada de 38 % en los pasados seis años.

Las grandes empresas cuyo mínimo era RD$17,600.00 en 2019 hoy pagan RD$27,989.00 mensuales a sus trabajadores. Ayuda significativamente la defensa del valor del peso por el Banco Central. Hay menos dominicanos en situación de pobreza extrema. En el segundo trimestre de 2026 el porcentaje de pobres bajó tres puntos porcentuales, de 16.7 % a 13.7 %.

En entidades estatales es notable que algunos administradores recortan gastos que estiman superfluos, como publicidad, patrocinios, ayudas puntuales para patronatos y otros cheleos, cuyo valor es mayor que su relevancia presupuestaria. Con tanto clientelismo, ajustar gastos es tremenda pesadilla, pues, como decía Balaguer, hay gente insaciable que sólo piensa en dinero.

Sin embargo, en lo que sí impacta enormemente las finanzas públicas, que son los subsidios sociales indiscriminados, la hipertrofia de nóminas y las transferencias al barril sin fondo de las EDE, el Gobierno interpreta sanas críticas como ataques en vez de atender la razón y los consensos de expertos locales y foráneos: fomentar la creación de más y mejores empleos del sector privado genera riqueza y mayor crecimiento sostenible. No es ahorrando chines ni prodigando pellizcos que podrán redirigir el gasto público hacia mejores propósitos y resultados.

Sobre el autor

José Báez Guerrero

Abogado, periodista y escritor dominicano.