República Dominicana frente a la tormenta energética: la urgencia de reforzar su resiliencia
Expertos advierten que la alta dependencia de hidrocarburos y la volatilidad internacional del petróleo podrían afectar precios, subsidios y el crecimiento económico del país
Santo Domingo.- República Dominicana debe fortalecer su estrategia energética y su capacidad de respuesta ante choques externos, comenzando por aumentar el almacenamiento de combustibles, impulsar las energías renovables y mejorar la eficiencia energética del país.
Así lo afirmó, el economista Henri Hebrard, ante la escalada del conflicto en Medio Oriente y la volatilidad del precio del petróleo, quien además, explicó que esta crisis ha vuelto a poner en evidencia la alta dependencia dominicana de los hidrocarburos, un factor que hace vulnerable a la economía frente a conflictos geopolíticos que afectan el suministro o el precio del petróleo.
Las tensiones vinculadas al enfrentamiento entre Israel e Irán, con la participación indirecta de Estados Unidos, han provocado fuertes fluctuaciones en los mercados energéticos, llevando el precio del petróleo a niveles cercanos o superiores a los 100 dólares por barril.
Según Hebrard, aunque el país ha avanzado en la diversificación energética con la incorporación de gas natural, carbón y energías renovables, todavía mantiene un consumo muy elevado de combustibles fósiles, especialmente en el sector transporte.
El economista explicó que uno de los pasos más urgentes es incrementar la capacidad de almacenamiento de combustibles, lo que permitiría al país enfrentar con mayor margen crisis de precios o de suministro.
"Tener mayores reservas permitiría manejar mejor episodios de volatilidad en el mercado internacional”, señaló el economista a El Día.
Además, planteó la necesidad de seguir ampliando la participación de las energías renovables, que ya superan el 20% de la capacidad de generación eléctrica, así como explorar alternativas como ampliar la capacidad de refinación, mejorar la eficiencia energética e incluso evaluar el uso de biocombustibles derivados de la caña de azúcar.
Subsidios bajo presión
El economista también advirtió que la actual política de subsidios a los combustibles podría verse presionada si los precios internacionales del petróleo continúan elevados.
Actualmente, dijo que el Gobierno mantiene congelados los precios del GLP, el gasoil y las gasolinas mediante un esquema de subsidio que busca evitar que el alza del petróleo se traslade directamente al consumidor.
Sin embargo, Hebrard explicó que el costo del subsidio ronda los 500 millones de pesos semanales y podría superar los mil millones de pesos por semana si los precios del petróleo continúan subiendo, mientras que el presupuesto anual destinado a este mecanismo es de apenas 8 mil millones de pesos.
De prolongarse la crisis por varias semanas, reveló que el esquema actual podría volverse fiscalmente insostenible, lo que obligaría al Gobierno a tomar decisiones difíciles, como ampliar el déficit fiscal o ajustar los precios de los combustibles.
En ese escenario, el economista considera que el subsidio debería priorizar combustibles de alto impacto social y productivo, como el GLP utilizado en los hogares y el gasoil que utilizan sectores como la agricultura, mientras que combustibles de mayor consumo en sectores de altos ingresos, como la gasolina premium, podrían recibir menos apoyo estatal.
Impacto en precios y crecimiento
De su lado, el economista Juan del Rosario advirtió que el aumento del petróleo tendrá efectos directos sobre la economía dominicana, principalmente a través del incremento en los costos del transporte internacional.
Detalló que gran parte de las materias primas y productos terminados que consume el país provienen de Asia, por lo que el encarecimiento del transporte marítimo podría trasladarse rápidamente a los precios de bienes importados.
El especialista explicó que, si el petróleo supera de manera sostenida los 120 dólares por barril, el Gobierno podría verse obligado a aumentar el precio de los combustibles en el mercado local, lo que podría llevar el galón de gasolina por encima de los 300 pesos.
En ese escenario, apuntó que el impacto sería doble, estando por un lado, el aumento del costo de los productos importados debido a los fletes más caros, y por otro, el incremento de los precios de los combustibles en el mercado interno.
"Esto podría traducirse en un aumento generalizado de los precios de bienes y servicios, reduciendo el poder adquisitivo de los hogares dominicanos", explicó.
Riesgos para el crecimiento económico
Del Rosario también alertó sobre la posibilidad de que el país enfrente un escenario de estancamiento económico combinado con inflación, un fenómeno que deteriora el poder de compra de la población y reduce la capacidad de generación de empleo.
Explicó que, la economía dominicana tiene un potencial de crecimiento cercano al 5%, nivel considerado necesario para sostener la creación de empleos y atraer inversión. Sin embargo, si el conflicto internacional se prolonga, el crecimiento económico podría ubicarse entre 2.5% y 3% en 2026, por debajo de las proyecciones oficiales.
Además, previó que el subsidio a los combustibles podría aumentar la presión sobre las finanzas públicas, elevando el déficit fiscal por encima de las estimaciones actuales.
Importación de hidrocarburos
El volumen total de combustibles importados en República Dominicana alcanzó 1,882,688.4 miles de galones al cierre de diciembre de 2025, según datos de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).
