RD invierte miles de millones en nutrición y diálisis peritoneal: cómo operan los programas del SNS

El programa opera en 54 hospitales y puede superar los 1,500 millones por período, según datos oficiales

La doctora Yocasta Lara afirma que los procesos están documentados

alimentacion peritoneal
Autoridades aseguran que suspender el servicio tendría consecuencias fatales.

Santo Domingo.- “Tengan paz, esos programas funcionan”. Con esa frase, la directora de Centros Hospitalarios del Servicio Nacional de Salud (SNS), Yocasta Lara, defendió la operatividad de los programas de diálisis peritoneal domiciliaria y nutrición clínica especializada, que en los últimos días han estado en el centro del debate público tras denuncias sobre los procesos de contratación de las empresas suplidoras.

Lara dejó claro que su función no está vinculada a las compras y contrataciones, sino a la supervisión y correcta ejecución de los servicios en los hospitales.

“A mí me corresponde vigilar que lo que ya fue licitado se cumpla y que realmente esté llegando al paciente”, afirmó.

El señalamiento público ha puesto bajo la lupa dos programas de alto impacto clínico y elevado presupuesto, el de nutrición clínica especializada, presente en 54 hospitales, y el de diálisis peritoneal domiciliaria, que atiende actualmente a más de 800 pacientes renales en el país.

¿Cómo se estructura la red hospitalaria?

Antes de abordar los programas, Lara explicó cómo funciona la clasificación hospitalaria dentro del SNS.

No todos los hospitales cuentan con la misma cartera de servicios. Los centros de segundo nivel ofrecen pediatría, cirugía y medicina interna, pero no disponen de especialidades de alta complejidad como neurocirugía o cuidados intensivos.

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Yocasta Lara-SNS
La directora de Centros Hospitalarios del Servicio Nacional de Salud (SNS), Yocasta Lara.

Esos servicios se concentran en hospitales de tercer nivel o alta complejidad, como el Hospital Marcelino Vélez Santana, el Hospital Francisco E. Moscoso Puello, el Hospital Traumatológico Ney Arias Lora, el Hospital Infantil Robert Reid Cabral y el Hospital Pediátrico Hugo Mendoza, entre otros.

En contraste, hospitales como Engombe, Los Girasoles o Guayubín operan como centros de mediana complejidad.

Esta diferenciación es clave, explica la funcionaria, porque muchos pacientes acuden a centros que no cuentan con la especialidad requerida, generando confusión sobre la cobertura real del sistema.

El programa de nutrición clínica especializada

El programa de nutrición clínica opera actualmente en 54 de los 202 hospitales públicos del país. Según Lara, se trata de una terapia certificada y basada en guías internacionales que puede reducir complicaciones, disminuir la estancia hospitalaria y mejorar la supervivencia, especialmente en pacientes críticos, neonatales, quirúrgicos, oncológicos o renales.

“No estamos hablando de víveres ni de suplementos comunes. Esto es nutrición especializada en tres modalidades: oral, enteral y parenteral”, explicó en el Programa El Día.

Tres modalidades

  • Oral: suplementos líquidos con nutrientes específicos para pacientes que pueden ingerir por sí mismos.
  • Enteral: administración mediante sonda para pacientes con dificultad para deglutir.
  • Parenteral: nutrición intravenosa a través de un catéter central, utilizada en casos de alta complejidad.

La nutrición parenteral puede costar hasta 25,000 pesos por bolsa, dependiendo de la composición prescrita por el médico especialista.

Cambios en los controles y supervisión

Uno de los puntos más sensibles del debate ha sido el manejo anterior del programa.

Según Lara, cuando asumió la gestión, detectaron debilidades en los controles. “Se pedía nutrición en cualquier hoja, sin alineamientos claros, y podía solicitarla personal que no era especialista en nutrición”, indicó.

Hoy, explicó, la solicitud debe incluir nombre del paciente, diagnóstico, hospital, médico tratante y orden médica formal. Además, el SNS designó alrededor de 174 nuevos médicos nutriólogos para fortalecer el programa.

“Nosotros verificamos que el paciente exista, que tenga pertinencia clínica y luego codificamos la solicitud antes de enviarla a la central de mezcla”, sostuvo.

La supervisión incluye visitas sorpresivas a hospitales. “Hemos llegado a las seis de la mañana a verificar”, afirmó.

¿Cuánto cuesta el programa?

El programa de nutrición clínica tiene una licitación anual de aproximadamente 750 millones de pesos, lo que representa 1,500 millones por cada período de dos años.

Entre 2020 y agosto de 2025, el gasto acumulado en nutrición oral, enteral y parenteral supera los 619 millones de pesos, según los datos presentados por la directora.

“Todo está documentado. Pueden ir a la dirección de Centros Hospitalarios y revisar la data”, expresó.

Diálisis peritoneal domiciliaria ¿cómo funciona?

El segundo programa bajo análisis es el de diálisis peritoneal domiciliaria, dirigido a pacientes con insuficiencia renal.

La diálisis peritoneal es una modalidad que permite al paciente realizar intercambios de líquidos desde su casa, mediante un catéter colocado en el abdomen”, explicó Lara.

El paciente recibe entrenamiento, seguimiento de un nefrólogo y monitoreo periódico. Si su condición empeora, puede pasar a hemodiálisis, modalidad que requiere acudir tres veces por semana a una unidad hospitalaria.

Actualmente, el programa cuenta con 814 pacientes activos, aunque la cifra varía cada mes debido a fallecimientos, nuevos ingresos o cambios de modalidad.

El SNS dispone de 33 unidades de hemodiálisis y 421 máquinas distribuidas en el país.

Presupuesto y licitaciones

La licitación del programa de diálisis peritoneal asciende también a 1,500 millones de pesos por cada período de dos años.

Lara aclaró que el número de pacientes fluctúa y que el presupuesto debe ajustarse a esa variabilidad. “El programa no se puede detener. Si se paraliza, el 30% de los pacientes podría morir en una semana”, advirtió.

La directora insistió en que su departamento no interviene en los procesos de compra. “Eso corresponde a Compras y Contrataciones. Nosotros supervisamos que el insumo llegue y que el paciente lo reciba”.

Reconocimiento internacional

En medio de la polémica, la Sociedad Dominicana de Nutrición Enteral y Parenteral (SODONET) expresó públicamente su respaldo al programa, destacando que la terapia nutricional hospitalaria es esencial para la seguridad del paciente.

Asimismo, la Federación Latinoamericana de Nutrición Enteral y Parenteral reconoció en octubre pasado al país como modelo regional por los avances en nutrición clínica.

Transparencia bajo debate

El cuestionamiento central gira en torno a la transparencia en los contratos y la selección de empresas suplidoras.

Aunque Lara reiteró que no maneja esa área, defendió la documentación y trazabilidad de cada caso. “El pueblo puede preguntar. Todo está registrado y supervisado”, dijo.

El debate, sin embargo, ha abierto una conversación más amplia sobre el uso de recursos públicos en programas de alto costo y la necesidad de fortalecer la rendición de cuentas.

Mientras las investigaciones administrativas continúan y las autoridades de compras explican los procesos contractuales, el SNS sostiene que los programas siguen operando sin interrupciones.

“Estos programas salvan vidas”, concluyó Lara.

Sobre el autor

Edilí Arias

Periodista egresada de la Universidad O&M, apasionada por escribir sobre niñez, salud e historias humanas. Combina su amor por el periodismo con su afición por los deportes. Madre de dos niños, lo que le aporta una perspectiva cercana y sen...