¿Quién soy?

Dilenia Cruz
Dilenia Cruz

Tras el brutal ataque homofóbico en Orlando, el cual cobró la vida de 49 personas en un club gay, el papa Francisco fue cuestionado sobre su juicio para quienes prefieren mantener relaciones con personas de su mismo sexo.

Francisco dijo: “¿Quién soy yo para juzgarlos?”, pero lo que es más conciliador aún fue cuando dijo: “Debemos acompañarlos”.

Una vez mas el papa Francisco muestra la humanidad que debe imperar en los hijos de Dios, al decir: “Creo que la Iglesia no sólo debe ofrecer disculpas… a una persona gay a la que ofendió, sino debemos ofrecer disculpas a los pobres, a las mujeres que han sido explotadas, a los niños obligados a trabajar, ofrecer disculpas por haber bendecido tantas armas y por no haber acompañado a las familias que enfrentaban divorcios o que experimentaban otros problemas”.

El papa Francisco ha mostrado su sensibilidad con el tema. Se ha reunido con grupos de fieles homosexuales y transgénero.

Pero que nadie se llame a engaños, porque el tema sigue siendo tabú y a mi entender así seguirá, aún cuando países como Estados Unidos han aceptado el matrimonio homosexual en gran parte. A lo interno sigue siendo criticado y rechazado.

El más alto representante de la fe católica pone de manifiesto su actitud pacificadora, medidora ante los grandes conflictos que hoy por hoy siguen afectando a la humanidad, pero en adición también integracionista, cuando dice: “Alguien que tiene este estado, que tiene buena voluntad y que busca a Dios, ¿quiénes somos nosotros para juzgarlo?”.

Con estas declaraciones también dio respaldo total a uno de sus principales asesores, el cardenal alemán Karl Marx, quien habló del tema.

En este tema, la frase que me parece más sensata es la de Benito Juárez: “El respeto al derecho ajeno es la paz”.