Tejidos, colores y prendas pueden marcar la diferencia entre sentirse sofocado y mantenerse fresco, pero la elección de la vestimenta también debe tomar en cuenta la protección frente a los rayos ultravioleta.
Cuando las temperaturas alcanzan niveles extremos, elegir qué ponerse deja de ser una cuestión exclusivamente de comodidad. La ropa que utilizamos puede influir en la sensación de calor, la acumulación de sudor, la aparición de irritaciones y, al mismo tiempo, en el nivel de protección que recibe la piel frente a la radiación solar.
En estos días, las prendas demasiado ajustadas, los tejidos pesados y aquellos que mantienen la humedad sobre la piel pueden convertirse en aliados poco convenientes. En cambio, las piezas ligeras, holgadas y con buena ventilación permiten favorecer la circulación del aire y reducir el contacto prolongado del sudor con la superficie cutánea.
Para conocer cuáles son las mejores opciones de vestimenta durante los episodios de calor extremo, Sónica Then Reyes, dermatóloga, cirujana dermatóloga y cosmiatra del centro Dermathen, recomienda a los lectores de El Día qué tejidos, colores y prendas resultan más convenientes y cuáles deberían evitarse.
¿Qué tipo de ropa recomienda para enfrentar temperaturas muy altas?
Ropa holgada, ligera y que permita la circulación del aire. Es preferible evitar prendas muy ajustadas porque aumentan la fricción, retienen el calor y mantienen el sudor en contacto con la piel.

¿Por qué es importante que la ropa permita la circulación del aire?
Porque durante las altas temperaturas aumenta la sudoración. Si la ropa está muy pegada al cuerpo o no permite una adecuada ventilación, el sudor permanece más tiempo sobre la piel, aumentando la humedad y la fricción.
Esto puede favorecer irritaciones, sarpullidos y otras afecciones, especialmente en zonas de pliegues como las axilas, las ingles y debajo de los senos.
¿Qué tejidos permiten que la piel respire mejor?
El algodón y, especialmente, el lino son buenas opciones por su ligereza y capacidad para favorecer la ventilación. También existen tejidos técnicos diseñados para evacuar el sudor y algunos incorporan protección UV.
Entre algodón, lino, poliéster y otras fibras, ¿cuáles son más convenientes?
Para el calor cotidiano, algodón y lino suelen ser muy cómodos. El poliéster no es necesariamente malo: los tejidos deportivos modernos pueden estar diseñados para absorber o transportar el sudor y secarse rápidamente.
Lo importante es el tipo de tejido, su ventilación y que la prenda no sea demasiado ajustada.
¿Qué colores son más recomendables cuando vamos a exponernos al calor y al sol?
Para disminuir la absorción de radiación solar y la sensación de calor, generalmente son más agradables los colores claros.
Sin embargo, para protección UV no debemos escoger únicamente por el color. La densidad del tejido, su construcción y, si está disponible, una certificación de protección UV son mucho más importantes.
Entonces, ¿la ropa oscura realmente aumenta la sensación de calor?
Puede absorber más radiación solar y calentarse más, especialmente cuando estamos directamente expuestos al sol. Pero la sensación térmica depende también del tejido, la ventilación y de cuánto aire pueda circular entre la ropa y la piel.
¿Cuáles son las prendas que deberíamos evitar durante una ola de calor?
Ropa muy ajustada, tejidos pesados, poco transpirables y prendas que mantengan el sudor atrapado contra la piel. También evitaría permanecer durante horas con ropa húmeda por sudor.
¿Es mejor usar ropa corta para sentirnos más frescos?
No necesariamente. Si estamos bajo el sol, cubrir la piel con ropa ligera y transpirable puede ser más protector que dejarla completamente expuesta.
La clave es utilizar prendas frescas y holgadas. Para refrescarnos no necesitamos necesariamente descubrir la piel; podemos buscar sombra, ventilación y ambientes frescos.
¿Qué prendas considera especialmente útiles para protegernos del sol sin aumentar demasiado el calor?
Las prendas ligeras, holgadas y transpirables que cubran brazos, hombros y espalda pueden ser muy útiles. También los sombreros de ala amplia ofrecen una protección importante, especialmente para el rostro, las orejas y el cuello.
En personas que pasan mucho tiempo al aire libre, las prendas con protección UV certificada constituyen una herramienta adicional de protección.
¿Qué importancia tiene utilizar ropa con protección UV?
Es muy útil para personas que pasan mucho tiempo al aire libre. Una prenda con protección UV certificada ofrece una barrera adicional y, a diferencia del protector solar, no requiere reaplicación mientras permanezca correctamente colocada.
Es particularmente práctica para cuello, hombros, espalda y brazos.
¿Cómo podemos vestirnos para mantenernos frescos sin descuidar la protección solar?
La estrategia debe combinar ropa ligera y holgada, tejidos que permitan la ventilación, sombrero de ala amplia y, cuando sea posible, prendas con protección UV.
Además, debemos buscar sombra, evitar las horas de mayor radiación solar y utilizar protector solar en las áreas que quedan expuestas.
¿Y qué ocurre con el sudor cuando permanecemos muchas horas con la misma ropa?
El sudor, combinado con calor, humedad y fricción, puede obstruir los conductos sudoríparos y producir miliaria o sarpullido por calor. Además, mantener la piel húmeda durante muchas horas favorece el crecimiento de hongos y bacterias.
Por eso es importante mantener los pliegues limpios y secos y cambiar la ropa cuando esté empapada de sudor.
¿Hay alguna recomendación especial para quienes trabajan o realizan actividades al aire libre?
La protección debe ser integral: buscar sombra siempre que sea posible, utilizar sombrero, ropa protectora, protector solar, hidratarse adecuadamente y hacer pausas frecuentes en lugares frescos.
Si el trabajo lo permite, también es recomendable organizar las tareas más pesadas para las horas de menor calor.
¿Cuál sería, entonces, la fórmula ideal para vestirse en un día de calor extremo?
Ropa ligera, holgada y transpirable; preferiblemente de algodón o lino para el uso cotidiano, o tejidos técnicos adecuados cuando se realiza actividad física. Los colores claros pueden resultar más agradables bajo el sol, pero para la protección UV debemos fijarnos principalmente en la construcción del tejido y en las prendas certificadas.
Y, sobre todo, evitar ropa demasiado ajustada, pesada o que mantenga el sudor atrapado contra la piel.