¡Qué relajo!

Rafael Chaljub Mejìa
Rafael Chaljub Mejìa

El prestante y distinguido caballero, mundialmente conocido como “el Alfa”, le dio por ultrajar a los nombrados Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella, tres sujetos venidos a menos contra los cuales descargó don “Alfa” los más groseros improperios.

Parece que “Alfa” pensó que se aburría, que le faltaba algo para sonar y ganar espacio y no pudo hacer mejor elección que decirles a estos tres maltratados infelices las cosas que les dijo.

Hizo colgar la acción sacrílega en las redes sociales y así empezó a lograr lo que quería. Y he aquí que, para mengua de la moral pública, al autor del soberano ultraje, se le recibió en el despacho del magistrado Procurador General de la República, escoltado por oficiales policiales, rodeado de una nutrida batería de reporteros de prensa y dizque condenado a ir a la Plaza de la Bandera a cantar el himno nacional y limpiar la plaza durante quince días.

Eso se llama poner a este pueblo de mojiganga, andar jugando y cogiendo de relajo las cosas serias. Lo cierto es que uno no sabe qué es lo último que va tener que ver en estos tiempos.

Estamos viviendo la era de lo estrafalario, la era en que se va a la tienda y se paga más caro por un pantalón roto que por uno entero; la era de los zapatos sin media; el tiempo en el cual muchos hombres abandonan la higiénica costumbre de afeitarse la barba y mucha gente abandona también el viejo hábito del baño cotidiano.
Y ocurre que lo estrafalario también se expresa en algunas formas del arte y de la música.

Y las pruebas de eso son abrumadoras. Solo hay que oír las letras y ver la facha y la conducta de algunos exponentes de esas formas.

Hay quienes, faltos de calidad, acuden al escándalo para cobrar notoriedad y el del señor “Alfa” parece ser uno de esos casos.

Esta vez a costa de la veneración a los tres Padres de la Patria que, según dice el mismo caballero “Alfa”, no son más que tres….

Y qué pena que en vez de aplicar la sanción condigna, autoridades del comportamiento sobrio y decente que exhibe el señor Procurador, se presten a premiar al autor del bochornoso ultraje con quince días de show, de chercha y promoción en las primeras planas de los medios.