Domingo, 22 de septiembre, 2019 | 9:08 am

Que la Liga compre los estadios



El Estado puede hacer un buen negocio si vende los estadios Quisqueya, Cibao, Julián Javier y Tetelo Vargas a los equipos que desde hace décadas los usufructúan a precio de “vaca muerta”, dado que aportan muy poco o casi nada a su buen estado físico.

Si bien la pelota es el principal entretenimiento de los dominicanos, no es menos cierto que el béisbol profesional es un negocio redondo, por donde quiera que se vea.

Una muestra de los excelentes ingresos económicos que produce, es la disputa que mantienen en los tribunales, desde hace un tiempo, accionistas de las Águilas Cibaeñas, mientras que los socios del Licey se están “matando” por su control.

Es decir, este es un excelente negocio, por donde quiera que se le mire.
Ante esa realidad, llama la atención que los directivos siempre estén solicitando a los gobiernos que reparen esas instalaciones.

Estos pedidos se hacen sobre la creencia de otros tiempos de que los gobiernos sacan beneficio político, porque una gran parte de la población se “amema” hablando de pelota, olvidando sus problemas fundamentales.

Los dueños de equipos, al parecer, siguen los antiquísimos lineamientos de los romanos, de que a los pueblos hay que darles pan y circo, en especial a las masas más desposeídas.

Mientras los estadios sean propiedad del Estado, este tiene que darles mantenimiento, pero también quienes los utilizan todo el año tienen que hacer aportes económicos significativos.

El Gobierno debe plantear a los magnates del béisbol que los adquieran a un “precio módico”. ¿Se animan?

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