Previo al aborto

David Alvarez
David Alvarez

Lamento que la discusión sea sobre el aborto. Y que el tema gire en torno a las jóvenes pobres, porque las de clase media y alta pueden abortar sin problemas en clínicas locales y viajando al extranjero.

Al aborto o el embarazo de adolescentes llegan miles de nuestras niñas y jóvenes pobres en medio de un drama humano que pocos de los que opinan tienen la menor idea. ¿Qué viven esas niñas y jóvenes pobres?

Hogares destruidos, padres, hermanos y familiares violadores, inseguridad en las calles y hasta en las escuelas, ausencia de educación sobre su sexualidad y vida emocional.

Y la salida que le proponemos es abortar, tener un niño no deseado e incluso la cárcel. Nos estamos cebando criminalmente contra una población indefensa y sumémosle el odio que muchos sienten porque las haitianas vengan a parir aquí. Es un infierno que construimos contra ellas, por el pecado de ser pobres.

Nadie está proponiendo un plan de varios miles de millones de pesos -de los que se roban- para desarrollar la protección de niñas y jóvenes pobres en temas de educación sexual, salubridad, y prevenir el riesgo a ser violadas, muchas veces en el seno del hogar. No abordamos el tema en sus causas, si no en sus consecuencias.

Los católicos debemos ser propositivos en ese tema y exigir un plan preventivo. Si no queremos llegar al aborto debemos atender a esa población de alto riesgo. Defendamos la vida integralmente. El problema se atiende desde la raíz.

Sobre el autor

David Álvarez Martin

Doctor en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid y profesor de la Pontificia Universidad Católica Madre y Madre.