Prevención, para evitar otra tragedia
Los trágicos terremotos ocurridos en Haití (2010) y ahora en Venezuela deberían servir, al menos, de lección a las autoridades dominicanas para poner en práctica algunas medidas preventivas.
Imágenes de lo ocurrido en Venezuela se parecen demasiado a lo sucedido en Haití con edificios cayendo como si fueran castillos de naipe o de arena. Cualquier persona, sin necesidad de ser ingeniero, puede deducir que esas edificaciones no tenían suficientes columnas para sostener los techos y/o estaban construidas sobre terrenos inapropiados para viviendas de varios pisos, sobre lo cual han advertido decenas de veces el ingeniero Osiris de León y otros profesionales.
Aquí se sabe que numerosos hospitales y escuelas fueron construidos a la carrera o a la brigandina, como se dice popularmente. Porque el gran afán era conseguir el primer pago para sacar una jugosa comisión para un funcionario y/o el partido gobernante.
Se recordará una escuela que colapsó en Puerto Plata hace años. Por suerte fue de noche y no hubo víctimas. En la discoteca Jet Set el colapso también fue de noche y murieron más de doscientas personas, a pesar de las advertencias tempranas de empleados de esa empresa sobre desprendimientos del techo.
Las autoridades del Ministerio de Obras Públicas y los directivos del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA), sin necesidad de esperar una orden del Presidente de la República, deberían apresurarse a inspeccionar las escuelas y hospitales que se sabe desde el inicio que están mal construidos; y de paso elaborar los expedientes correspondientes a los constructores y a los funcionarios que recibieron las cuantiosas comisiones y arriesgan vidas ajenas.
Luego, habría que reconstruirlos o tumbarlos antes de que un terremoto en República Dominicana eche abajo a cientos de edificaciones y haya miles de muertos. Las autoridades correspondientes deberían trabajar con agilidad para evitar otra tragedia como la del Jet Set o peor.