Presupuesto y deuda, II

Frederich E Berges
Frederich E Berges

La semana pasada, en la primera parte de este artículo, señalábamos que el proyecto de Presupuesto de la nación para 2014 asciende a unos seiscientos cinco mil millones de pesos, unos setenta y cuatro mil millones más que el Presupuesto actual.

Así mismo, indicábamos que la deuda pública no financiera asciende al equivalente de más de diez y nueve mil millones de dólares.

De estos hechos se desprende que el servicio de la deuda pública se llevará ciento setenta y cinco mil millones de pesos, casi el treinta por ciento del Presupuesto, en adición a los sesenta y seis mil millones para cubrir obligaciones del Tesoro Nacional.

La combinación de estos factores implica que el monto del Presupuesto que será destinado a deudas y subsidios alcanzará el 40% del total del gasto publico para 2014, un incremento importante sobre el porcentaje que se destinaba a estas partidas en años anteriores.

Por ello se requerirán habilidades extraordinarias para sortear financieramente 2014 con éxito, evitando una recesión, ataques especulativos contra la moneda nacional, mantener el equilibrio macroeconómico y atender a urgentes demandas salariales con la subsecuente presión política que ello conlleva.

Nos parece que el presidente Medina cuenta con técnicos capaces que enfrentaron en 2004 una situación aún más difícil, y que sortearon esas aguas turbulentas con gran éxito. Algunos de esos funcionarios hoy no están incorporados al tren administrativo, pero con gran facilidad el primer mandatario podría captarles nueva vez y maximizar sus conocimientos y experiencias.

La prudencia indica que se requerirá de una real reingeniería de la proliferación y duplicidades de oficinas con las mismas funciones, definitivamente cerrar el agujero negro eléctrico, racionalizar obras y nuevos subsidios, y que el Primer Ejecutivo mantenga su visión respecto a las verdaderas prioridades nacionales.