Presupuesto y deuda
Esta semana se han producido dos grandes noticias económicas. La primera que el Gobierno nacional aprobó el proyecto de Presupuesto para 2014, por un monto de seiscientos cinco mil millones de pesos, unos setenta y cuatro mil millones más que el Presupuesto actual.
La otra noticia es que la deuda pública no financiera asciende al equivalente de más de diez y nueve mil millones de dólares, y según estimaciones de expertos, si se incluyese el sector publico financiero, la misma alcanza un equivalente de casi treinta y dos mil millones de dólares.
Para que se cumpla el proyecto de Presupuesto del 2014, se necesitan ingresos adicionales para sostener el deseado nivel de gastos, y cubrir el déficit que se proyecta.
Estos ingresos vendrán por la vía de recaudaciones impositivas adicionales, y nuevos endeudamientos.
Sin embargo, en 2014, el servicio de la deuda pública, intereses y amortización de capitales, se llevará ciento setenta y cinco mil millones de pesos, casi el treinta por ciento del Presupuesto, en adición a los sesenta y seis mil millones para cubrir obligaciones del Tesoro Nacional.
Lo anterior indica que para aumentar el gasto público habrá más deuda, y posiblemente nuevos impuestos, en adición a un mayor endurecimiento de la política recaudadora.
El escenario que se nos presenta obliga a la reflexión de si ministerios como Energía nuclear y Minas, Juventud, Mujer y muchas otras instituciones públicas podrían ser objeto de un proceso de refundición y reingeniería; si finalmente se resolverá el hoyo negro eléctrico que ha desangrado presupuestos, obligando a seguir endeudándonos para subsidiar la ineficiencia.
El desafío financiero le plantea enormes retos a la singular popularidad, y habilidades para el manejo de la cosa pública del presidente Medina, quien ha mostrado aptitudes para enfrentar desafíos y capacidades para sortearlos con éxito.
