Sábado, 20 de julio, 2019 | 12:41 am

Por una RD segura



A partir de todo el ruido que se ha formado internacionalmente con el tema de la seguridad en la República Dominicana, el cual según algunos es una campaña de descrédito, he estado más alerta y crítica sobre nuestra realidad.

Hablamos de “envidia”, “nos quieren hacer daño”, “otros quieren cosechar lo que hoy tenemos”. Sin embargo, si como nación y sociedad actuáramos de manera consistente, respetando los valores morales, las leyes que nosotros mismos creamos y en un espíritu de buena vecindad, nadie podría crearnos sombra.

Los dominicanos nos boicoteamos nosotros mismos. No necesitamos fuerzas extranjeras para que hablen mal. Somos nuestros propios enemigos.

La semana pasada referí el caso de Anthony Núñez, un mensajero de la casa de cambio Pujols en Gurabo, Santiago, quien fue asesinado de un balazo en la cabeza a la entrada de su trabajo. ¿Hablar de este tema en el plano local o internacional es un descrédito, una mentira? No, eso pasó. Es una voz de alarma que debe servir para frenar la delincuencia.

También la pasada semana vi un video de dos jóvenes quienes fueron baleados mientras se desplazaban en una motocicleta por la urbanización El Paraíso, Santiago. Dicen que eran atracadores que trataron de asaltar a quien les disparó.

De este modo puedo seguir citando casos penosos que miopes dirían son hechos aislados que ocurren en cualquier lugar, y estoy de acuerdo. No porque ocurran en todo el mundo me dan más tranquilidad. Como sociedad debemos asumir el compromiso real de generar cambios saludables y permanentes.

Cada uno debemos preguntarnos cuál es nuestro papel para volver a un país más seguro para quienes están y para quienes puedan llegar. ¿Qué dices?
¿Te animas?

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