Por qué el gobierno de Trump acusa ahora a Cuba de liderar una campaña para desestabilizar a EE.UU. desde adentro

  • Marco Rubio dijo recientemente que lo que busca EE.UU. es contribuir a que los cubanos tengan prosperidad y seguridad, pero el gobierno de la isla no lo permite.

Carlos-Rubio
El Departamento de Estado publicó un informe de 100 páginas sobre la amenaza que representa Cuba para EE.UU.

Durante las últimas décadas, EE.UU. ha señalado a Irán, el Estado Islámico e incluso China como las mayores amenazas para su seguridad nacional.

Pero ahora, en un informe de 100 páginas publicado por el Departamento de Estado el pasado 20 de julio, el gobierno de Trump le ha concedido ese lugar a Cuba.

En un video publicado a propósito del lanzamiento del informe, el secretario de Estado, Marco Rubio, argumenta que "prácticamente todos los grupos terroristas violentos y radicales de izquierda en el hemisferio occidental han dependido en algún momento del apoyo de Cuba".

"Tenemos, a solo 90 millas de nuestras costas un Estado fallido que además sirve como territorio amistoso para algunos de nuestros adversarios", agrega Rubio, que es hijo de padres cubanos.

El informe presenta a la isla, su inteligencia y su ideología comunista como un peligro para la seguridad estadounidense, y traza una conexión directa entre la Revolución Cubana de 1959 y las corrientes políticas de izquierda actuales en Estados Unidos.

Afirma que Cuba ha llevado a cabo una larga campaña contra Estados Unidos mediante una sofisticada red de espionaje que ha alcanzado incluso a los niveles más altos del gobierno.

Además, sostiene que el gobierno cubano ha estado detrás de generaciones enteras de activistas estadounidenses y ha respaldado una ola de terrorismo de izquierda en EE.UU.

El gobierno de Cuba reaccionó al informe calificándolo de "mediocre panfleto propagandístico".

"Cree el ladrón que todos son de su condición", expresó el presidente Miguel Díaz-Canel. "Si un país ha espiado y agredido a otro a niveles obscenos, ha sido EE.UU. contra Cuba", agregó.

Pero, ¿qué historia está contando la administración Trump sobre Cuba y por qué ahora?

Grupos radicales y espionaje

Fidel Castro dando un discurso frente a una multitud tras el triunfo de la Revolución Cubana.
El informe señala a Cuba de ser un centro de actividad antiestadounidense desde la revolución.

El informe, que se titula "Cuba: la capital del comunismo del siglo XXI" , hace un recorrido por la historia de la isla desde el triunfo de la revolución para desarrollar dos argumentos.

Por un lado, dice que Cuba, a partir de 1959, se convirtió en una patrocinadora de la "subversión de la civilización occidental" a través de su apoyo a movimientos revolucionarios y socialistas, especialmente en América Latina y África.

Y, por otro, que la isla sigue siendo actualmente una base de actividades subversivas que socavan la seguridad de EE.UU.

"Esa conexión difusa entre el pasado y el presente es, en mi opinión, el aspecto en el que el informe se encuentra sobre un terreno argumentativo más débil", dice Michael Bustamante, profesor asociado de Historia y director del programa de Estudios Cubanos y Cubanoestadounidenses en la Universidad de Miami.

La influencia histórica de la isla en la izquierda internacional es innegable, dice el profesor, pero "otra cosa muy distinta es sostener que esa influencia constituye una amenaza existencial para Estados Unidos".

Está plenamente documentado que el gobierno cubano, tras el triunfo de la Revolución en 1959, se posicionó como un importante aliado de movimientos insurgentes socialistas que se oponían a dictaduras de derecha en otros países.

Había "una especie de noción de que el tercer mundo necesitaba unirse para buscar objetivos de desarrollo comunes", dice Bustamante.

El concepto mismo de tercer mundo surgía del contexto de Guerra Fría para englobar a los países que no hacían parte ni del bloque capitalista occidental ni del bloque comunista soviético y estaban tratando de pensar en formas alternativas de desarrollarse económica y políticamente.

Un ejemplo de esa articulación de movimientos de izquierda en torno a Cuba en los años posteriores a la Revolución, que es mencionado varias veces el informe del Departamento de Estado, es la conferencia tricontinental de 1966, que reunió en La Habana movimientos radicales armados y no armados.

Desde entonces, argumenta el informe, ya se tejían relaciones entre Cuba y facciones radicales de la izquierda estadounidense, como el nacionalismo negro. También se entrenaba en la isla a combatientes guerrilleros y se brindaba asilo personas que huían de la persecución política.

Robert F. Williams en el exilio.
Pie de foto,El nacionalista negro Robert F. Williams se exilió en Cuba durante la crisis de los misiles.

Pero no hay evidencia, dice el profesor Bustamante, de que estos grupos no tuvieran autonomía y simplemente siguieran directrices de La Habana, como sugiere el Departamento de Estado.

"En realidad, el informe es bastante vago en el lenguaje que utiliza cuando aborda cuestiones como la causalidad".

Por ejemplo, al hablar del origen del nacionalismo negro estadounidense, este "atribuye a La Habana un papel que se asemeja al de un cerebro maestro detrás de todo. Eso simplifica una historia mucho más compleja", añade el experto.

Otro punto extensamente discutido en el informe son las operaciones de espionaje de Cuba en EE.UU.

El Departamento de Estado dice que el gobierno cubano pasó décadas construyendo una red internacional para espiar en los más altos niveles del gobierno estadounidense, y menciona casos conocidos como los de Víctor Manuel Rocha, que fue embajador de EE.UU. a Bolivia, y Ana Belén Montes, que trabajaba en la Agencia de Inteligencia de la Defensa. Ambos terminaron declarándose culpables de ser espías de Cuba.

El profesor Michael Bustamante dice que, en efecto, Cuba ha tenido una capacidad de infiltrar el gobierno estadounidense mucho mayor a la que se esperaría de un país relativamente pequeño.

"El gobierno cubano a menudo ha logrado generar simpatías en distintas partes del mundo, incluso en personas que ocupaban cargos importantes dentro de ciertos gobiernos, y esas simpatías las llevaron a hacer el tipo de cosas que hicieron".

Victor Manuel Rocha en una oficina en Miami.
Pie de foto,Víctor Manuel Rocha fue condenado a 15 años de cárcel por actuar como agente cubano durante 40 años.

La mano detrás de la izquierda en EE.UU.

Pero el informe del Departamento de Estado no solo señala al gobierno cubano de haber tenido espías en EE.UU. en el pasado y de haber promovido grupos radicales en el sur global.

También alega que Cuba es la fuerza invisible detrás de una variedad de facetas del activismo en EE.UU.

"Muchos de los acontecimientos más importantes y de las mayores convulsiones de la historia política reciente de Estados Unidos —desde los disturbios tras la muerte de George Floyd hasta el auge de Antifa, pasando por la explosión del activismo proterrorista en los campus universitarios estadounidenses— pueden vincularse de una u otra forma a la influencia cubana", se lee en el informe.

Este acusa, además, a ciertos activistas de la izquierda estadounidenses, como Hasan Piker e Irsa Hisri, de participar en viajes de "turismo revolucionario" que hacen parte de la campaña cubana.

Piker es un streamer y comentarista que hizo parte de la comitiva estadounidense que viajó a la isla en marzo de este año para llevar ayuda humanitaria y generar conciencia sobre la situación que viven los cubanos por el bloqueo energético que impuso el gobierno estadounidense a inicios de año.

"Ya entramos oficialmente en el tercer mes de Cuba sin petróleo, y la red eléctrica colapsó por completo hace un par de días durante aproximadamente 29 horas", reportó Piker desde la isla. "Se trata de un desastre completamente provocado por el ser humano. Esto no debería estar ocurriendo".

Hasan Piker hablando en un escenario.
Pie de foto,Piker es una prominente personalidad de redes sociales que denunció "terrorismo económico" por parte de EE.UU. hacia Cuba.

El profesor Michael Bustamante dice que la ayuda humanitaria es absolutamente necesaria en este momento, pero que la comitiva estadounidense sí "se convirtió en un importante acto de puesta en escena política para el gobierno cubano".

"Se puede argumentar que quienes participaron permitieron que se les usara con fines propagandísticos. Pero eso es muy diferente al espionaje. Y la confusión entre esas dos cosas en el informe es lo que me parece particularmente peligroso", agrega.

Desde que dejó de recibir petróleo de Venezuela (debido a la captura de Maduro en enero pasado) y EE.UU. amenazó con aranceles a los países que envíen petróleo a la isla, Cuba vive su peor crisis energética.

Los cubanos enfrentan extensos apagones diarios durante horas, que afectan incluso a los servicios de salud. El sistema eléctrico ha colapsado al menos cinco veces este año.

Algunos opositores al bloqueo, entre ellos los activistas mencionados en el informe, consideran que las medidas estadounidenses son una forma de castigo colectivo, algo que está prohibido expresamente en el derecho internacional.

Cuál es la intención de EE.UU.

Marco Rubio dijo recientemente que lo que busca EE.UU. es contribuir a que los cubanos tengan prosperidad y seguridad, pero el gobierno de la isla no lo permite.

Pero, ¿a qué se debe que salga justo ahora este informe que presenta a Cuba como una amenaza extremadamente peligrosa para EE.UU.? ¿Qué intenta lograr el gobierno de Trump?

"Por un lado, está el componente de política interna", dice Michael Bustamante. El informe, que menciona explícitamente a políticos demócratas, es "munición para debates políticos" ahora que se acercan las elecciones de mitad de periodo.

Pero también el argumento de que Cuba es una amenaza para la seguridad nacional de EE.UU. podría preparar el terreno para algún tipo de operación militar, agrega el profesor.

"Algo parecido ocurrió con Venezuela. Estados Unidos utilizó una antigua acusación judicial contra Nicolás Maduro por narcotráfico y luego desarrolló una narrativa que presentaba a Venezuela como un centro de tráfico de drogas, planteando una acción contra Maduro como una operación de cumplimiento de la ley. Hubo un esfuerzo por construir previamente un marco narrativo que justificara lo que después hicieron".

"Creo que sería ingenuo no preguntarse si se está intentando algo parecido en este caso", concluye Bustamante.

En los últimos meses, ha habido especulaciones sobre las actividades de la inteligencia china y rusa dentro de Cuba, así como en torno a una posible adquisición de drones iraníes por parte de Cuba para defenderse de una incursión estadounidense.

Un montón de basura en llamas en una calle de La Habana
Por la falta de combustible, se ha dejado de recoger la basura de La Habana y han tenido que optar por quemarla.

Sin embargo, la idea que desarrolla el informe de que Cuba es una amenaza latente extremadamente peligrosa contrasta a simple vista con la narrativa que el propio presidente Trump ha defendido de que el gobierno de la isla está más frágil que nunca y a punto de derrumbarse.

Sobre eso, el informe del Departamento de Estado plantea que "confundir la pobreza de Cuba con su falta de peligrosidad es malinterpretar completamente la amenaza".

"Su debilidad material nunca fue la medida de su capacidad de daño. Su poder siempre fue ideológico, subversivo y parasitario", señala.

El profesor Bustamante pone en duda, sin embargo, que Cuba en este momento simbolice un modelo de desarrollo alternativo creíble para el resto del mundo.

"Cualquiera que pase un mínimo de tiempo en la isla tendría serias dudas al respecto".

El mismo gobierno comunista ya lleva años desmontando aspectos de su modelo económico socialista para favorecer al sector privado, y "los propios economistas cubanos más prestigiosos sostienen que Cuba no es un modelo para nadie y que necesitan cambios profundos".

La BBC le preguntó al Departamento de Estado por qué su informe de 100 páginas sobre Cuba fue publicado justo en este momento.

La entidad respondió que "los estrechos vínculos de Cuba con el extremismo de izquierda en Estados Unidos son una de las grandes historias no contadas de los últimos sesenta años"

"El objetivo de este informe es contar esa historia de manera completa por primera vez".

Díaz-Canel, presidente de Cuba, ha respondido a la narrativa estadounidense diciendo que la verdadera historia es completamente diferente a la que presenta el informe.

"Lo que ha hecho la Revolución cubana a lo largo de su historia es defenderse de estas sucesivas e interminables agresiones, por legítimo derecho".

"Cuba jamás ha obrado para dañar al pueblo estadounidense, ni se ha propuesto afectar la seguridad nacional de EE.UU.", expresó el mandatario.

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