Por favor, ¡cumplan!
En este país los políticos siempre se han servido con la cuchara grande, y con los recursos del Estado, es decir, de todos, hacen lo que se les antoja y les conviene a sus intereses.
En una medida ya tradicional que han adoptado con ribetes puramente populistas, entregan por vía administrativa centenares de millones de pesos en canastas navideñas para “favorecer” a los marginados económicamente.
Eso es solo en ese renglón, porque en otros, ni siquiera benefician a los más desposeídos, sino que se sirven con la cuchara grande en su propio beneficio.
Es por eso que no me cansaré de solicitar que se premie a los atletas que ganaron medallas en los pasados juegos de Veracruz, México.
Los atletas no han hecho esa solicitud, debido a que una gran mayoría pertenece a los institutos castrenses y policiales.
Pero si las autoridades no anuncian incentivos en las próximas horas, insto a los atletas a que se empantalonen, boten el miedo y los soliciten a todo pulmón por todos los medios.
Esos muchachos, que podemos definir como héroes por la forma en que desarrollan sus actividades, se ganaron ese reconocimiento, y negárselo es una tremenda barbaridad.
