Pónganle ya un “stop”
Aquí no hemos salido de un problema cuando entramos en otro de mayor envergadura, es decir, uno “tumba” al otro como por arte de magia, y todo queda supeditado a las famosas investigaciones en las que nunca se llega a nada.
Son casos que se han convertido en “marca país”.
No es posible que casos aberrantes siempre queden inconclusos, en muchos casos hasta por estar “mal instrumentados” por los expertos del Ministerio Público.
Es por eso que cada día este país se convierte en una sociedad de incrédulos, no hay un día en que no surja un escándalo que deje estupefacto al más ingenuo de los ciudadanos.
Los problemas se fabrican, porque parece ser que lo más conveniente es estar en “guerra permanente”.
No es posible, por ejemplo, que dos organismos como el Comité Olímpico Dominicano y el Ministerio de Deportes estén, solopada o abiertamente, tirándose las “cajas y los cajones” en casos que pueden ser resueltos sin que todos los estamentos del deporte y la opinión pública visualizen este penoso y deplorable espectáculo.
Jaime David Fernández Mirabal y Luisín Mejía, como cabezas del deporte, deben ponerle a esto un alto definitivo.
