Santo Domingo.- Residentes de Punta de Villa Mella, donde se construye la primera estación de la extensión del Metro, denunciaron este viernes las demoras en los trabajos del sistema ferroviario que intensifican la permanencia del polvo y el deterioro de las calles del sector.
La inauguración de la primera estación de la extensión del Metro estaba pautada para finales de diciembre de 2026. Sin embargo, el director de la Empresa Metropolitana de Transporte, Jhael Isa, informó posteriormente al Grupo de comunicaciones Corripio que la obra estaría lista a finales de 2027, debido al proceso de expropiación de terrenos.

Las fechas se posponen, mientras el polvo continúa dificultando las labores de quienes han visto una reducción significativa de sus ingresos.
Ni hablar del caos vehicular y el evidente deterioro de las calles, donde los conductores y motociclistas deben desplazarse entre montículos de tierra, escombros y columnas de concreto levantadas a ambos lados de la calle.

Anderson Torres, motociclista de la zona, advirtió que la contaminación ambiental afecta a los transeúntes, especialmente a los escolares, a propósito del inicio del año lectivo.
"Es un atraso para la sociedad, mucho polvo, mucha contaminación para nosotros los motoristas, para los niños y estudiantes, ahora mismo que se abren las clases. Eso yo lo veo muy mal", consideró.
El transportista también expreso su disconformidad con la postergación de la fecha de entrega.
"Eso yo lo veo muy mal, que pongan una fecha y después la cambien para la otra".
Esta realidad también afecta a Heidy Jiménez, dueña de una papelería, cuyos artículos no se venden con regularidad por la suciedad que presentan. Para ella, esto ha sido insostenible.

A pesar de la ausencia de clientes, cuenta que solicita préstamos para mantener su negocio de pie, con la esperanza de poder disfrutar de los beneficios económicos cuando la obra esté terminada.
"Prestado lo he tenido aquí, mientras tanto, a ver qué van a hacer. Mire cómo están los papeles, mire", precisó mientras tocaba las cartulinas y hojas de maquinilla llenas de polvo.
Exigen pago de indemnización para expropiación de terrenos
Sin embargo, el polvo no constituye el único flagelo que afecta a los propietarios y comerciantes del lugar, también se unen a una sola voz para exigir a las autoridades del metro la indemnización ofrecida, como parte de la logística para la expropiación de terrenos.

Gerson, dueño de un taller de electromecánica, denunció que, hasta el momento, no ha recibido la indemnización ofrecida, sino promesas y respuestas ausentes.
"Que nos resuelvan a nosotros con lo que nos prometieron: indemnizarnos, indemnizar a los empleados y nada de eso han hecho. No nos han llamado, no nos han pagado nada. Han disminuido mucho los trabajos y los clientes casi no vienen por la construcción", criticó.
Cuenta que, durante once años se gana la vida en el mismo lugar y, desde el momento en que recibió la noticia, alquiló un nuevo local para establecerse con lo prometido. Sin embargo, pasaron dos largos años sin respuestas.
"Hace casi dos años que me dijeron para que le entregue el local y nunca vinieron. Yo estaba pagando otro local porque ellos me dijeron que a final del año que pasó nos iban a desalojar y no nos desalojaron", lamentó.
Entre costuras y telas: un sastre exige una respuesta

El sonido de las agujas penetrando la estructura de las telas, marcan el inicio de la jornada de Rafael de Luna, un sastre que exige respuestas de las autoridades del sistema ferroviario.
Asegura que no ha recibido beneficios económicos y que el desalojo pautado tampoco se ha realizado.
Sin embargo, la ausencia de respuestas no es su único problema, también cuestiona las demoras en los trabajos realizados que dificultan el acceso de clientes a su local, ubicado en una segunda planta.
¿Por qué no se está trabajando en esta primera parada? Ellos vienen y trabajan un día y duran tres meses para trabajar. Trabajan un día, se paran siete días y después vuelven", afirmó.
"Todos los años nos están desalojando y nunca llega ese desalojo"

Desde el interior de su tienda de zapatos, Quisqueya De La Rosa manifestó que no ha recibido compensaciones económicas orientadas a amortiguar el proceso definitivo que contempla los pagos ofrecidos.
"Ellos todos los años nos están desalojando y nunca llega ese desalojo. Tampoco le dan una indemnización a uno, para uno aguantarse hasta que ellos, más o menos, le den lo que le prometieron a uno. Todo el tiempo promesas y promesas y nunca nada de nada".
El alivio de un sistema ferroviario en la comunidad se convirtió en una pesadilla para De La Rosa, a quien también le afecta el polvo y el poco flujo de clientes.
Lo único que solicita a las autoridades es agilizar el proceso de construcción y cumplir con lo prometido.
"Tomen cartas en el asunto. Si van a hacer la parada que la hagan o que no la hagan, porque tienen mucho tiempo para eso", indicó.
"Parece que el Gobierno no tiene dinero para esto"

La solvencia del Gobierno para la culminación de la obra fue cuestionada por Juan Esteban Del Carmen, propietario de un negocio que expende piezas para vehículos.
"Parece que el Gobierno no tiene dinero para esto. Nosotros estamos afectados desde hace un año que comenzaron hacer el metro aquí. A nosotros nos prometieron una indemnización y no nos han dado nada", sostuvo.
A pesar de "llenar todos los requisitos", afirma que no ha percibido recursos económicos, mientras su negocio sufre las consecuencias.
"Estamos esperando. Los negocios están en el suelo. La gente que venía aquí, ya no vienen, porque cuando se arman esos tapones esto es insoportable", denunció.
La agresividad es un factor que también inquieta a De La Rosa, quien afirma que los trabajadores trabajan "a la mala" y ni siquiera solicitan permisos.
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