Plan estratégico 2015
Año Nuevo, metas nuevas. La pregunta en algunos casos es por qué al final del años en nuestras listas aparecen muchos de los proyectos de años anteriores.
¿Por qué no pudimos materializar nuestros proyectos? Anhelar algo es solo un paso de los tantos que hemos de dar hasta llegar a tener eso que queremos en nuestras vidas.
El siguiente paso es visualizar y crear una ruta o plan para lograrlo o como los ratones del libro “Quién se llevó mi queso” de Spencer Johnson podríamos olfatear y practicar el método de ensayo y error hasta lograr eso que queremos.
Obtener eso que nos propusimos hace unas semanas requiere un plan y un seguimiento.
Libros como “Quién movió mi queso”, “El vendedor más grande del mundo”, de OgMandino, “El millonario instantáneo”, de Mark Fisher, y otros tantos que hay en el mercado e incluso en el internet, utilizan dinámicas historias para mostrar herramientas de planificación y éxito en la vida cotidiana, así como en los negocios y en los estudios.
Uno de los primeros clásicos al que tuve acceso en mi adolescencia fue el libro de Dale Carnigie “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas? y al igual que los anteriormente citados presentan ideas orientadoras para mantenerse motivado en la consecución de una meta.
Establecer un plan sopesando los pro y los contra, así como las debilidades y fortalezas que tenemos y que tiene el plan puede crear una buena base.
La otra parte es ver cómo la iremos consiguiendo y revisar rutinariamente en qué parte del proceso vamos a fin de garantizar ir cumpliendo paso a paso y en el tiempo determinado nuestro proyecto.
Pasar una materia difícil, bajar de peso, comprar un carro, un mejor empleo o conseguir pareja son anhelos que requieren plan y seguimiento.