Los datos de la última encuesta PISA respecto a República Dominicana son reveladores de la necesidad de fortalecer la prevención del ausentismo escolar por sus serias implicaciones en la adquisición de competencias mínimas para vida en el caso de estudiantes adolescentes de 15 años.
Lo que reporta PISA es que existe una diferencia de 20 puntos en Ciencias entre estudiantes con asistencia regular frente a los que faltaron 5 o más días a clases durante las últimas dos semanas de evaluación.
Un dato de gran relevancia abordado en el caso analizado es que la razón del ausentismo escolar en estudiantes de más de 10 años es que la principal razón para no asistir a clases es el trabajo infantil en un 35 % de los casos, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas. Esta situación afecta sobre todo a los varones en una proporción de 53.6 %. Estos datos los confirma SIUBEN en sus notas técnicas, señalando que el 20 % de los jóvenes que abandona los estudios con edades de 12 a 13 años lo hizo porque tenía que trabajar.
El impacto negativo del ausentismo escolar en el desarrollo del país es un imperativo para que en los programas sociales vuelvan a vincular las transferencias monetarias del Gobierno con la asistencia escolar como una corresponsabilidad obligatoria de las familias que reciben el apoyo social, si realmente se quiere contribuir de forma efectiva a la formación del capital humano que requiere República Dominicana. Esto partiendo de que el ejercicio del derecho a la protección también tiene un deber correlativo si nos enfocamos en la perspectiva de derechos y los consecuentes deberes que acarrean su disfrute
La evaluación referente al componente de educación y el cumplimiento de las corresponsabilidades de las familias beneficiarias de Prosoli en materia de asistencia escolar realizada por la Universidad de Berkeley, California, en el 2019, confirmó que las transferencias monetarias condicionadas tienen un impacto en escolaridad de un 6 %.
Las políticas efectivas de lucha contra la pobreza y la exclusión social hay que mantenerlas y fortalecerlas si queremos apostar por el progreso, la institucionalidad y la continuidad. Hay que continuar lo bueno y mejorarlo.