Bloomberg News.-Global Bioenergies SA, una compañía francesa no rentable de gasolina a base de azúcar, dijo que la reciente caída del petróleo a US$35 por barril pone a prueba la viabilidad económica de su tecnología a pesar de que planea expandirse en los Estados Unidos.
“La viabilidad económica no se sostiene con el petróleo a US$35, excepto en los casos en que existe un incentivo de impuestos”, como pasa en diversos países europeos y en los Estados Unidos, dijo en una entrevista el máximo responsable ejecutivo, Marc Delcourt.
Sin exenciones impositivas, la compañía necesitaría que el crudo Brent estuviera muy por encima de los US$100 por barril, dijo.
Las acciones de Global Bioenergies, que cotiza en París desde 2011, han bajado más de 50 por ciento respecto de su pico de mayo en tanto la caída del petróleo ha llevado a los inversores a temer que los productores de biocombustibles no puedan competir.
Delcourt cuenta con que en 2017 se eliminen los cupos europeos de producción de azúcar, así como con los cambios de hábitos de alimentación en los Estados Unidos, para que el precio del endulzante se mantenga bajo al tiempo que contempla un aumento de la capacidad. Los futuros de azúcar sin refinar se negocian a la mitad del precio de hace cinco años.
“El objetivo para 2016 es firmar contrato para una primera planta en los Estados Unidos”, dijo el máximo responsable, que contribuyó a la fundación de la compañía y dirigió el desarrollo de una tecnología que transforma azúcar en isobuteno.
“Estamos en conversaciones avanzadas con varios actores, tanto con productores de azúcar que buscan mercados para sus productos como con quienes utilizan isobuteno para producir gasolina o materiales”.
El isobuteno, que tradicionalmente deriva del petróleo, representa un mercado de US$5,000 millones cuando se lo usa para la fabricación de plásticos, neumáticos y pinturas, según Global Bioenergies.
Tiene un mercado adicional de US$15,000 millones cuando se lo convierte en isooctano, una gasolina de alta calidad que puede utilizarse sola pero que por lo general se agrega a otros combustibles para mejorar su calidad.
Políticas de estímulo
Los Estados Unidos y países europeos como Francia y Alemania han dispuesto incentivos de regulación e impuestos para los biocombustibles, lo que ayuda a los productores a resistir la caída de los precios del petróleo desde mediados de 2015. El crudo Brent, la referencia europea, tocó los US$35,98 el 22 de diciembre.
“El uso global de biocombustibles podría seguir creciendo en los dos próximos años luego de que recientes anuncios sobre políticas en los Estados Unidos y Europa estabilizaran la demanda”, dijo James Evans, un analista de Bloomberg Intelligence.
“Esa política de estímulo queda moderada por una caída de los precios del crudo que ha llevado a algunos productores de biocombustibles a buscar más productos con valor agregado”.