Permanecer unidos
“La familia que reza unida permanece unida” fue el postulado del sacerdote irlandés Patrick Peyton, quien confiaba en la oración y entendía que una familia reunida en torno a Jesús y a María tenía más oportunidades de permanecer unida y en armonía gracias al amor que se desarrolla en la sana convivencia y en la generosidad del espíritu.
Este postulado se mantiene vivo en la Iglesia Católica y tiene una fuerza no solo integracionista en la familia y sus individuos, también es un salvavidas para quienes puedan sentirse desamparados, pero además es una guía para los niños en su adultez, en especial por los ofrecimientos y los pedidos.
Cuando una familia hace sus oraciones, y los padres y otros adultos las ofrecen a Jesús o a Jehová y dan gracias por los favores recibidos y piden en voz alta favores para sus descendientes y demás familiares como: sabiduría, obediencia, y otras virtudes o valores todas esas personas que están en el entorno confirman el amor y la responsabilidad que hay entre ellos y los demás.
“Padre abre los entendimientos de los niños para que puedan aprender mas en la escuela. Ayúdalos a portarse bien…” son pensamientos poderosos que le recuerdan a los niños lo que sus padres quieren para ellos, pero también les recuerda que tiene la bendición de un ser supremo que concederá su gracia.
Cada familia ha de elaborar sus peticiones de acuerdo a sus necesidades, y el efecto sanados y engrandecedor puede sentirse en la armonía de los miembros de esa familia.
Lo se porque desde cuando era niña mi madre nos hacia repetir las oraciones y daba gracias junto a nosotros. Hoy como madre sé que este ritual es maravilloso en la formación de buenos seres humanos. Les invito a experimentarlo.
