Periodistas y fanáticos
Una de las desventajas que tiene el que se dedica a ejercer la crónica deportiva en todas sus vertientes, es que sus seguidores son fanáticos empedernidos, que se convierten en verdaderos “expertos” en la materia.
Uno de los casos que más me impresiona, es el de aquellos que te abordan, no importa el lugar ni la hora, sobre un tema equis, y si tus explicaciones no coinciden con las que tienen en mente, entonces se convierten en verdaderos “analistas” y maestros en la materia, ripostando punto por punto.
Pero esa situación también genera emociones a granel y amistades con gente de todo tipo.
Será por esa causa que esta profesión apasiona a tanta gente, tanto así, que hasta los Estados, desde épocas muy remotas, conscientes de la pasión que genera el deporte, realizan grandes inversiones.
Los romanos fueron creativos, sacando provecho máximo a la relación Estado-deportes, porque mientras más grave era una crisis, en esa medida, incrementaban las actividades en el Coliseo.
Aqui también aplica “el pan y el circo”.
En cuanto a los periodistas, se meten en ese “lío”, conscientes de que deben lidiar con esos fanáticos.
